1/12/11

Tributo a Guillermo O’Donnell, por Scott Mainwaring

Más recuerdos para el grande de las ciencias sociales que se nos fue el martes.
Esta es una verdadera clase magistral sobre Guillermo O’Donnell,
una gran síntesis de la trayectoria académica del Maestro, escrita en estas horas por un colega suyo y compañero de ruta: el politólogo Scott Mainwaring, titular del Kellogg Institute for International Studies (University of Notre Dame) del que O’Donnell fue el primer director.

Tributo a Guillermo O’Donnell

Nuestro querido amigo y colega Guillermo O'Donnell murió ayer por la tarde en su Buenos Aires natal a la edad de 75 años, tras una batalla de cuatro meses contra el cáncer.
O'Donnell fue un gigante en la ciencia social contemporánea, conocido en todo el mundo por su creatividad intelectual única, su pionera originalidad, y su pasión por las democracias que funcionan decentemente. Su trabajo académico sobre el autoritarismo y la democracia estableció su reputación internacional como un pensador brillante y seminal.
Más cerca de casa [el autor se refiere a la Universidad de Notre Dame], él jugó un papel fundamental en la creación y desarrollo del Kellogg Institute for International Studies. Como primer director académico del Kellogg, definió una agenda de investigación interesante para el Instituto y construyó un excelente programa de becarios invitados. Al momento de su muerte era profesor emérito de Ciencia Política en la Notre Dame y miembro senior del Kellogg Institute.
Las contribuciones académicas de O'Donnell se pueden agrupar en tres fases. Al principio de su carrera, trabajó principalmente sobre los orígenes del autoritarismo en América del Sur, especialmente en los países de la región más desarrollada. Publicado por primera vez en 1973, Modernización y autoritarismo burocrático fue una obra fundamental en la comprensión de los orígenes del autoritarismo moderno en América Latina.
A diferencia de muchos de sus contemporáneos, Guillermo reconoció que se trataba de un nuevo tipo de gobierno autoritario. Una vez más a diferencia de sus contemporáneos, él también entiende que este nuevo modelo de gobierno autoritario ha tenido profundas implicaciones teóricas para comprender la relación entre modernización y democracia. A continuación escribió muchos artículos importantes sobre la naturaleza del autoritarismo en América Latina.
En una segunda fase, O'Donnell fue el pionero en la previsión de la ola de transiciones a la democracia que se inició en América Latina en 1978. Con notable presciencia, cuando América Latina estaba en el cenit de un régimen autoritario, él entendió correctamente y de manera prácticamente única que muchas de las dictaduras terribles en el poder por entonces probablemente fueran transitorias. Él estudió las contradicciones internas dentro de los regímenes autoritarios y luego analizó la ola de transiciones a la democracia que se debió en parte a las tensiones dentro del autoritarismo que había analizado anteriormente. Una vez más, abrió una nueva pregunta de investigación, de enorme importancia tanto teórica como en el mundo "real". Su volumen en coedición [con Phillipe Schmitter y Laurence Whitehead] Transiciones desde un gobierno autoritario (Johns Hopkins University Press, 1986) sigue siendo un clásico. Es uno de los trabajos más citados en ciencias políticas.
A partir de finales de 1980, la atención de O'Donnell se dirigió a las graves deficiencias de la mayoría de los regímenes democráticos, de nuevo con un enfoque principal en América Latina. Mientras que un sinnúmero de otras personas observaban estas mismas deficiencias, nadie igualó su agudeza en el análisis teórico de las nuevas cuestiones que giraban en torno a estas deficiencias. Él acuñó muchos conceptos importantes que permanecen en el centro de análisis de la democracia contemporánea. Por ejemplo, su concepto de "democracia delegativa" se refiere a los regímenes democráticos en los que el presidente y el Congreso son elegidos democráticamente, pero cuyos mecanismos de rendición de cuentas son frágiles. Contribuyó con artículos fundamentales sobre la rendición de cuentas, el imperio de la ley, y la relación entre el Estado y la democracia. Su artículo “Democracy, Law and Comparative Politics” (Studies in Comparative International Development, Spring 2001), ganó el Premio Luebbert al mejor artículo en la política comparada, concedido anualmente por la sección de Política Comparada de la American Political Science Association.
Como académico, O'Donnell siempre se centró en las grandes cuestiones normativas que afrontan sus contemporáneos: cómo construir una mejor democracia, la forma de velar por el respeto más efectivo de la ley y más aún la cuestión de la ciudadanía. En las últimas dos décadas, logró un equilibrio razonable entre criticar las deficiencias de las democracias de América Latina sin caer en las críticas fáciles que podría alimentar el sentimiento anti-democrático.
Su erudición le valió un amplio reconocimiento. Miembro de la American Academy of Arts and Sciences, O'Donnell ganó el 2003 Premio Kalman Silvert por toda su carrera, teniendo en cuenta cada 18 meses por la Asociación de Estudios Latinoamericanos. Fue presidente de la International Political Science Association en 1988 y 1991, y también sirvió como vicepresidente de la American Political Science Association de 1999 a 2000. En 2006, ganó el Lifetime Achievement Award inaugural de la International Political Science Association. Y fue el destinatario de un sinnúmero de becas y premios, entre ellos el John Simon Guggenheim Memorial Foundation Fellowship.
Indicativo del alcance casi global de la producción intelectual de O'Donnell es que ha sido traducido al coreano, al japonés, al portugués, al chino y, por supuesto, al inglés. En los últimos años, varias universidades de América Latina le otorgaron doctorados honoris causa.
A lo largo de su carrera, O'Donnell planteó grandes preguntas nuevas sobre la evolución teórica de enorme importancia en el mundo contemporáneo. Fue una persona profundamente culta; uno de sus dones extraordinarios fue el reconocimiento de nuevas preguntas y nuevos problemas que hasta entonces no habían sido abordados. Se destaca como uno de los pensadores más importantes de la democracia y las dictaduras en la historia de la ciencia política.

30/11/11

Adiós, Maestro

El maestro Guillermo O'Donnell
en 2009,
homenajeado por la
comunidad
de politólogos argentina
en el 9
Congreso Nacional de
la Sociedad Argentina de Analistas
Políticos (SAAP),
en la Universidad
Nacional del
Litoral (Santa Fe).







Ayer falleció Guillermo O'Donnell. Un verdadero padre intelectual para todos los que entendemos a la política como disciplina de estudio con sus propias particularidades.
Quién lo duda: Oszlak y O'Donnell son los dos más grandes politólogos argentinos. Oscar aún está con nosotros y nos guía. Guillermo nos dejó sus escritos.
O'Donnell nunca dejó de criticar, aún en su inmensa humildad, el institucionalismo bobo y lavadito que domina la ciencia política argentina. Estudió y describió con conceptos tan creativos como rigurosos sobre la Latinoamérica de los 60 y 70 ("Estado burocrático autoritario"), la de los 80 ("transiciones a la democracia"), la de los 90 ("democracias delegativas"), y fue hasta su último día hipercrítico del manoseo de las instituciones del populismo gobernante.
Quizá la mejor forma de homenajear a nuestro gran cientista social sea leerlo. Propongo, por ejemplo, empezar por un breve y añejo artículo, de su época del CEDES, hacia fines de los 70, titulado: "Apuntes para una teoría del Estado".
Su derrotero intelectual siguió luego hacia el lado de lo que en ciencia política se conoce como "institucionalismo", pero siempre con su mirada particular, latinoamericana, argentina, y por demás crítica de los actores políticos que analizaba.
Este artículo les vendría sobre todo muy bien a aquellos que creen que están haciendo la "revolución", y que se comen el "yo no soy neutra" de nuestra señora presidenta CFK. Aquí les dejo el link.
Tuve la oportunidad y el placer de leerlo desde el primer día de la carrera (Ciencia Política, en la UBA) hasta el último. Tuve, también, la oportunidad y el placer de conocerlo en Santa Fe, en el 9 Congreso de la SAAP, y respiré su humildad, su sapiencia y el fervor (en el fondo, su esperanza) con que agradecía los elogios del corro de estudiantes y colegas que se formaba siempre a su lado.
Por esas piruetas del destino, que a veces sin querer habla con gestos, ayer a la tarde-noche en la sede de Constitución de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA hubo un corte total de luz, según me informaron. No podría haber una mejor metáfora del grande que se nos fue.
Sí: O'Donnell se fue, pero nos ha dejado mucho por aprender todavía: a los argentinos de a pie, a los politólogos y a los políticos. Leerlo y releerlo es no sólo una obligación, sino una necesidad.
Gracias por todo, Maestro. Por tanta rigurosidad académica, por tanta valentía intelectual, por tanta humildad y vocación docente.
HASTA SIEMPRE. O HASTA LA PRÓXIMA (RE)LECTURA.

24/11/11

Comparaciones odiosas: los "renunciamientos" K y la "sociología del don"

Ayer nos preguntábamos si los 50 kirchneristas que compraron tierras fiscales a precio vil en El Calafate ya habrían renunciado a los subsidios. Pues parece que sí. Y lo hicieron al mejor estilo grandilocuente K, encabezados por la propia Cristina Fernández de Kirchner. Si hasta el Ministerio de Planificación incluyó en la lista de los héroes renunciantes al difunto padre del quinto peronismo: Nésto (Carlo) Kirchner.
Así, mientras un grupo de reconocidos millonarios norteamericanos encabezados por Warren Buffett apoyan la iniciativa del presidente Barack Obama de aprobar un nuevo impuesto para los ingresos individuales por encima de un millón de dólares anuales, en estas pampas vivimos épocas de épicos renunciamientos. Pasamos así de los "Subsidios para todos" a los (tam)bien publicitados "Renunciamientos para todos".
Aquella "generosidad" oficial hoy muta en la grotesca "generosidad del renunciamiento", en una devaluada sociología del don o del juego (o Potlatch), aquella que describía el comportamiento de un grupo de indios de la costa del Pacífico en el noroeste de Norteamérica, según el cual consideraban a la entrega y el desprendimiento total de los bienes materiales hacia el otro como un signo ineludible de superioridad espiritual entre quienes lo "jugaban", según admirablemente lo estudiara Marcel Mauss en su Ensayo sobre el don. O incluso Georges Bataille en varios de sus artículos.
Comparaciones odiosas.

23/11/11

"Sintonía fina"

Estos 50, ¿ya habrán renunciado a los subsidios?

(clickear en la imagen para agrandarla)

La Presidenta Cristina Fernández de Kirchner anunció el martes en su discurso ante el encuentro de industriales en Puerto Madero que se viene una etapa de "sintonía fina" del modelo. En sus palabras: "Algunos entienden que competitividad se hace a costa de bajar salarios o de pagar menos impuestos., ahora hay que comenzar con sintonía fina a analizar inflación, subsidios y utilidades".
¿Es creíble tal cosa, con un proyecto de Presupuesto 2012 ya viejo con tantos cambios (además de los falseos consuetudinarios en crecimiento e inflación), y un INDEC intervenido que dibuja estadísticas y oculta, por caso, 6 millones de pobres?

15/11/11

AA: Una más del Estado bobo

Tan sólo dos de los 77 post que realicé hasta hoy en mi joven blog fueron reproducciones textuales y completas de artículos de otros colegas en otros medios. El presente es el tercero. Es de hoy. Podría haber compartido con ustedes simplemente el link y ya. Pero el motivo por el que transcribo aquí este texto tan breve y bello como contundente del ex piloto de aeronaves y cineasta Enrique Piñeyro es muy sencillo y personal: quiero que esta escueta obra de la elocuencia forme parte integral de mi blog. "Jamás en la historia de la aviación argentina se puso tan en riesgo la vida de los pasajeros". Seguimos siendo República Cromagnón. Contra lo que cacarea el "relato", seguimos gobernados por un Estado bobo y ausente, ochentoso. Esa convicción fue la que me animó a crear este blog hace poco más de un año. Marcar esa falacia conceptual del discurso gobernante, convencido de la necesidad y la legitimidad de tener un Estado realmente presente, ágil e inteligente articulador de todas las fuerzas que se desenvuelven en la sociedad. No es el camino por el que vamos. Los gastos inequitativos, excesivos y sin controles del Estado ya hace tiempo que están reactualizando la crítica neoliberal que defiende el "Estado mínimo".
Un último comentario y los dejo con Piñeyro: el primero que apeló a los militares frente al personal civil del servicio aéreo -entonces en un contexto de huelgas- fue el también ochentoso presidente de los Estados Unidos de Norteamérica Ronald Reagan, uno de los dos padres -junto a la británica Margaret Tatcher- del neoliberalismo que sigue gobernando el mundo y, por cierto, nuestro país.
El neoliberalismo en Latinoamérica no es un neoliberalismo "a lo sajón", puramente mercadocéntrico (tampoco lo fue en Inglaterra, como lo demostró Polanyi hace más de medio siglo). Aquí, lo implantó el propio Estado, con dictaduras y sangre. Y luego con convertibilidad monetaria. Esto es: con una fuerte y paradójica intervención (hasta legal) del propio Estado que mentado neoliberalismo buscaba conjurar.
Y cada tanto, el populismo se encarga, solito, de recordarnos que sólo es la ca(sca)ra amable del capitalismo.

Enlace
¿La Cámpora o La López Rega?

Por Enrique Piñeyro, ex piloto y cineasta

El 31 de agosto del 2006 se estrenó Fuerza Aérea Sociedad Anónima, película que ponía al descubierto varios aspectos peligrosos de la corrupción en el control de tránsito aéreo. Al día siguiente, el gobierno anunció que le quitaba el control de la aviación civil a la Fuerza Aérea. Sin embargo, no hubo ningún avance hasta que estalló la crisis de los radares en marzo del 2007, fecha en la que se firmó el decreto de traspaso. Pero en paralelo comenzamos a vislumbrar señales ominosas.
La entonces ministra de Defensa, Nilda Garré, respaldó sin miramientos a la Fuerza Aérea cuando decidió operar con 48 aviones por hora en el terminal Baires, cuando por la falla del único radar, sólo se podían controlar 16 aviones por hora.
Así ocurrieron 7 casi colisiones documentadas con grabaciones incontrastables. Nada los disuadió de pagar los costos políticos de las demoras y siguieron operando como si el radar funcionara a la perfección.
Jamás en la historia de la aviación argentina se puso tan en riesgo la vida de los pasajeros. Jamás la Fuerza Aérea tuvo tanto respaldo político. Los temores que expresamos en ese entonces eran que nada iba a cambiar. Que los comodoros cambiarían sus uniformes por trajes y darían tarjetas de licenciaturas auto concedidas. Pues a partir de hoy ya no hay más nada que temer.
Todo vuelve a fojas cero: la Fuerza Aérea vuelve estar en control. No sólo eso, invocando un decreto de la dictadura -el 1674 de agosto del ‘76- se le restituye el financiamiento. O sea que partir de ahora muchas de las tasas aeronáuticas volverán a los bolsillos de los brigadieres (sociedad anónima). Si antes se les quitó el control por incompetentes y corruptos, ¿ahora qué pasó?, ¿se volvieron honestos y profesionales? Así le estamos devolviendo a la dictadura lo que ésta le robó a la democracia: la aviación civil, que a partir de hoy vuelve a militarizarse.
Tal vez sería hora de ir pensando en otros cambios y La Cámpora podría pasar a llamarse La López Rega.

Publicado originalmente aquí.

3/11/11

Mamá Cristina

¿Ahora van por todo?
"El 54% de los votos le tapa la boca a Clarín y cía". De boca de varios escuché esto. “La tienen adentro”, tituló por segundos CN 23, el canal del empresario de medios K Sergio Szpolzki. Hasta el mismo Gabriel Mariotto (actual titular de la AFSCA y futuro vice de Scioli) en su discurso del domingo, secundado por el gobernador Scioli, señaló que ninguna campaña mediática podría tapar la victoria “de Néstor y Cristina”. Debo decir: “No”. En democracia nadie le tapa la boca a nadie. Toda idea vale y cuenta. No hay verdades. Como los mismos cultores del “relato” lo saben, hay ficciones. Y no una sola. Nadie tiene "la razón" ni se "equivoca". Hay puntos de vista e intereses. ¿Tendremos que empezar a recordarlo frente a la prepotencia que se barrunta? Hoy más que nunca: levantar el discurso (y el espíritu) democrático-republicano.
Por lo demás,
puede leerse el 54% como una exigencia: en algún momento, el kirchnerismo deberá empezar a preocuparse por el poder que acumuló: ahora no tiene excusas para evitar ser "progresista" en serio. Al fin y al cabo, la ficción que entabla el “relato” también es exigible.

Con todo, la ecuación parece clara, y no debe escandalizar ni a unos ni a otros: "A más poder del grupo o partido político que lleva adelante las riendas del gobierno, más entidad debe dárseles a los organismos internos y externos de control (SIGEN - AGN), a la Justicia y, por qué no, a la prensa". El sistema de pesos y contrapesos republicanos puede asimilar el ya famoso 54%. Y mucho más. La cuestión es: ¿existe voluntad política de respetar los valores republicanos y las instituciones? Voluntad política con la que, justamente, bajo la forma de "promesa", CFK accedió a su primer mandato en 2007. Un "Pendiente" aquí. ¿Existe una oposición que tenga vocación de ocupar ese lugar de contrapeso? Hasta hoy, aquí tenemos otro gran “Pendiente”.
Muchos periodistas ya se preguntan: "¿Quién sucederá a Cristina?". Es como ir pensando en la fiesta del cumpleaños de 15... desde los 10. La Presidenta sabe que es momento de
aprovechar el respaldo popular y no de empezar ya a plantar una figura para que le haga incómoda sombra. Desde la lógica del poder (que no necesariamente es la del "interés común") resulta más "sensato" agitar soterradamente las bondades del régimen parlamentario, que es una forma poco disimulada de insistir en la figura de Cristina.
El kirchnerismo tiene la virtud de levantar banderas que finalmente sólo quedan en eso: no pasan del enunciado, pero constituyen un relato que conforma y apuntala
identidad. Identidad fuerte, intensa. ¿La de los derechos humanos es una excepción? Quizá. Pero no creo. Las sentencias por la “causa ESMA”, que empezaron a solidificarse hace muchos años, son un logro de todos los argentinos : de jueces que guardaron documentos, abogados que se cuidaron de no usar figuras penales en un contexto histórico para poder esgrimirlas en otro, ciudadan@s que no olvidaron ni perdonaron, legisladores que impulsaron la nulidad de las vergonzosas leyes de Punto Final y Obediencia Debida. No se deben sólo al kirchnerismo. No empezó con ellos. En ese sentido, al gobierno se le exige. Como señaló la abogada y dirigente del Frente de Izquierda Myriam Bregman: “Demostramos que hoy quedan en actividad más de 4000 miembros de la Armada que actuaron en la dictadura”.
O quizá el uso de los derechos humanos sea la mayor irresponsabilidad de esta dirigencia política que vino del frío en 2003. He escrito en varios post ya sobre esto. Antes, y desde 1983, podría decirse que el clivaje sociopolítico que dividía a la Argentina era la dictadura sanguinaria (en rigor no lo es: por la intensidad y el número no alcanza a constituir una división trascendental en el nivel societal: desde 1983 en adelante, y a partir de las atrocidades que fueron viendo la luz en el Juicio a las Juntas, nadie en su sano juicio defiende la tortura, la muerte y la desaparición de personas como forma de gobierno y de convivencia en nuestra sociedad).
Hoy, el clivaje ha vuelto a ser, como hace décadas atrás, el peronismo, en su cara kirchnerista.

“Aluvión de votos”: capital político e incertidumbre económica
Mucha mala fe encuentro en aquellos que hablan del “aluvión de votos” que recibió el Gobierno en las urnas el 23 de octubre. Con todo, el pueblo dio su espaldarazo con el 54% pero lo que reina, antes que la confianza, es la incertidumbre. En todo sentido. ¿Qué implica "profundizar el modelo"? ¿Qué decidirá cristina? ¿Quién será el/la ministro/a de Economía? Nadie sabe nada. Y el que sabe, no lo dice, por miedo a represalias.
Podría decirse que
esa incertidumbre puede medirse en dólares, termómetro histórico de los ánimos del ciudadano medio. El Gobierno tomó, en este tema, medidas apresuradas, que denotan nerviosismo.
Aún así, se vienen épocas de austeridad y
el Gobierno quiere dar la clara señal de que los ajustes vendrán por la cima de la escala social. Claro que en el diccionario K no figura la palabra "ajuste". Repasemos. Primero, obligando a las petroleras y mineras a liquidar aquí las divisas de sus exportaciones, por un decreto de la semana pasada. Ayer, eliminando los subsidios a empresa(rio)s amig@s. “No aumentarán las tarifas”, aclaró, presuroso, el ministro De Vido en la conferencia conjunta con el ministro Amado “Smiles & Guitars” Boudou. Es tapa de todos los diarios de hoy. "Justicia social" y "profundización del modelo" son sólo dos sinónimos que, seguramente, aparecerán como justificativos.
No obstante, por los montos que implican estas dos medidas en función del gasto que asigna el Presupuesto a subsidios de distinta índole,
representan algo más simbólico que real. Una “poda” de “apenas” 600 millones en la maraña de subsidios estatales. Es un primer paso en desarmar un esquema que suma decena de miles de millones y se ha venido incrementando como una bola de nieve desde 2003 para sostener “el modelo”. ¿Alcanzará, considerando además el creciente déficit fiscal que, como señala el periodista experto en Economía Daniel Muchnik, llegaría en 2011 a 30.000 millones de pesos? Veamos los números. En el caso particular de las transferencias a empresas, suman unos 40.000 millones (sobre un total de casi 80.000 millones) al año. El recorte de 600 millones anunciado ayer representa apenas el 1,6% del total de esas transferencias... Podría decirse, con optimismo: “por algo se empieza”. O, también: “ya no saben qué parte de la olla rascar para financiarse si ajustar por abajo”. Pero lo van a tener que hacer, tarde o temprano, si mantienen intacto el susodicho “modelo”.
Más interesante es la sorpresiva propuesta de traspasar el subte y el Premetro a la órbita de la Ciudad de Buenos Aires. El subsidio a la tarifa ascendería, para 2012, a unos 1.000 millones de pesos. El Gobierno quiere pasarle los subtes a Macri, con recursos, claro. Pero sin subsidios. Que sea el líder del PRO el que los otorgue, o que pague los costos políticos de eliminarlos (lo que llevaría el pasaje del actual $1,10 a $5). Jugada política y económica a la vez, entonces.
Dólar y subsidios: en ambos temas, la oposición –refugiada en cuarteles de invierno después del mazazo electoral- brilló, otra vez, por su ausencia. Una clara muestra, al margen, de que los medios periodísticos no alcanzan para imponer una “cuestión” (Oszlak y O’Donnell) en la agenda pública hasta que un actor institucional no lo levanta. No fue la oposición, en este caso. Sino el Gobierno.
Días atrás, el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, salió a vetar una ley de participación en las ganancias empresarias pedida por Hugo Moyano; lo que sin duda en la CGT será interpretado como la definitiva luz verde para que entre todos los tiburones se coman a la ballena. Una vez más,
divide y reinarás. Por eso ayer Moyano hijo azuzó en declaraciones radiales el fantasma de "la calle". "Los trabajadores van a salir a la calle" si el Gobierno no actualiza el mínimo no imponible del impuesto a las Ganancias que se come una parte importante del aumento paritario del salario de los trabajadores. En otros tiempos, era el propio Hugo el que contenía a sus sindicalizados.

Todo queda en familia...
Para la gan mayoría de los analistas políticos, Boudou es El Elegido, El Heredero. El todavía ministro de Economía pasará en breve de comandar el ministerio nacional más poderoso (junto con el de Planificación) a ser el segundo hombre en la línea sucesoria pero, también, pasará a ocupar el puesto más controvertido y barroso de la historia argentina: la Vicepresidencia de la nación. Los K supieron contener a los anteriores vices (Scioli y Cobos). Boudou parece estar marcando, en este punto, un cambio de tendencia.
Pero a no engañarse: todo el protagonismo es de Ella. En el opúsculo "'Desde estos mismos balcones'. Nota sobre el discurso de Perón del 17 de octubre de 1945", el sociólogo Emilio De Ipola reflexiona en torno a la tensión que le plantea discursivamente Perón a su público (la masa): al mostrarse como "uno más de nosotros allá arriba, en el poder" pero, a la vez, en tanto "yo: el único de ustedes que está en el balcón".
Analizando comparativamente ese texto con toda la puesta en escena del discurso victorioso de Cristina del domingo 23 a la noche, puede colegirse que Ella -la única en el balcón- era además como
la madre sensible que se alegraba y se enojaba, aconsejaba y retaba a los de abajo, sus "hijos políticos". Una curiosa transmutación-transfiguración o amalgama de su sutil e inteligentemente explotada figura de "viuda": allí era la madre-viuda. Todo indica que así, con ese aura, gobierna y seguirá gobernando a partir del 11 de diciembre próximo.
Como se sabe, el mundo de la familia (donde cuentan las relaciones madre/padre-hijo) es el
mundo privado: el oikos, como diría Hannah Arendt. Allí no hay libertad ni "acción política" sino, simplemente, dominación: cumplimiento de los mandatos del amo (del dueño o dueña de la casa, o de los votos), a quien jamás -por nada del mundo- hay que hacer enojar.
Bien que la “fiebre del dólar” que se está viviendo con más crudeza luego de las elecciones puede volver caprichosos a los otros “hijos” que no la votaron. Lo que está ocurriendo en la economía trae, paradójicamente, enseñanzas políticas que los K conocen muy de cerca pero creían haber sepultado.
2001 está a la vuelta de la esquina. El miedo cerval que los K le tienen a la calle ocupada por la gente disconforme revive. No en vano Cristina aprovechó para criticar, el martes, a los inofensivos piquetes de la duhaldista UATRE, la excusa perfecta. “Nunca vamos a criminalizar la protesta”, dijo Cristina, pero agregó: “Vayan a la Plaza de Mayo. No nos obliguen a tener que desplazar a gente que está cuidando a otra gente”.
El Gobierno está alerta. Y hace muy bien. Pero, a falta de oposición, el pueblo también está alerta. Y al pueblo, como lo indica la foto-emblema de este blog que figura arriba a la derecha, le sobra pintura.
Aplica en este presente el viejo proverbio chino: "Ojalá vivas tiempos interesantes". Al parecer, se vienen.
Aún con el 54% en el bolsillo.

1/11/11

"Oposición responsable": ¿qué oposición?, ¿qué responsabilidad?

Figurita repetida, la del 23 de octubre: casi calcada de la del 14 de agosto.
Terminó el partido. Ése que a los 5 minutos del primer tiempo ya ganaba Cristina -legítimamente- por 7 a 0. Y los analistas ya se plantean, como principal hipótesis de trabajo, "el problema de la sucesión". Pero empecemos por la oposición y dejemos el plato fuerte para mañana, en un post que se titulará
“Mamá Cristina”.
Ha pasado una semana -o casi tres meses desde la primaria, que es lo mismo- y la oposición todavía no acusó recibo de la estocada. Sigue autista y enfrascada en sus devaneos. Algunos "líderes" de todo el mosaico opositor decantarán, sin duda. O al menos esa lectura deberían hacer de los votos que obtuvieron, y dar un paso al costado para la llegada de nuevas visiones de la política (no necesariamente "nuevas generaciones"). Claramente, es el caso de Eduardo Duhalde y de Elisa Carrió. La sociedad los castigó por su oposición cerril, a ultranza, por su falta de búsqueda de consensos como forma de acumulación política.

¿Caerá, con Eduardo Duhalde, todo el peronismo federal? ¿O los Rodríguez Saá se harán cargo? Cristina ya aclaró en su discurso del domingo a la noche: "está bien que uno cambie de ideas, pero no taaanto, muchachos". El kirchnerismo -peronismo, al fin y al cabo- recibe a los que se fueron, pero los tolera en la esquina de los penitentes. Felipe Solá lo sabe bien. Alberto Fernández, también
Los radicales se deshacen en internas para ver quién encabezará la próxima gesta opositora del partido y... al fin y al cabo, la próxima derrota electoral. Se avizoran tiempo complicados con la próxima elección de autoridades partidarias y los pases de facturas diversos -que ya se suceden- de una estructura que todavía conserva cargos políticos pero ha perdido todo norte y cualquier apetito de poder nacional. Algunos intendentes radicales (de los muchos) amagan con tener peso en lo que viene. Todavía está por verse, también, la estrategia del partido de Alem en el Congreso, su imperecedero refugio.
No hay noticias de Pino Solanas y su Proyecto Sur, recluido tal vez por un tiempo en la Ciudad de Buenos Aires. Aunque es probable que la sangría de partidos que ya sufrió se agrave.
¿Y Macri...? Aconsejado por su gurú de cabecera, Durán Barba, no participó de la elección directamente y, en consecuencia, no puso mucho en juego. Pinedo hizo una elección aceptable por ir en una “lista corta”. Jorge Macri ganó la intendencia de Vicente López. Es poco, pero es una carta más para disputar una alianza de centro derecha (¿con Scioli?) a futuro. Macri está ahí, en la gatera. Agazapado. La prensa “hegemónica” no suele poner la lupa sobre su gestión, y esto lo beneficia en imagen. O, al menos, no lo perjudica.
¿Qué pasará con la fuerza de Carrió? Varios de sus más lúcidos cuadros ya pegaron el portazo, incluso antes de la pésima performance electoral de la Coalición Cívica. En estos últimos años, a la vez que la chaqueña incrementaba su discurso apocalíptico, pasó también de tener, por ejemplo, a Rubén Lo Vuolo como principal referente en economía a fomentar la figura del ex JP Morgan Alfonso Prat Gay. He ahí otro de los motivos de su fracaso. En 2007, la CC era casi la única alternativa al muerto vivo que era y sigue siendo la UCR. Por eso su caudal de votos. En 2011, la CC ya no lideraba una coalición opositora. De todos modos, aún no es posible afirmar que ese rol haya pasado al joven FAP, que recibió, por caso, muchos votos de duhaldistas que odian al socialismo pero votaron a Binner “para terminar con la izquierda” (como ven a los K).
El disímil conglomerado de fuerzas que integran el Frente Amplio Progresista, encabezado por el socialista santafesino Hermes Binner, fue el único espacio opositor que festejó el 23-10. El FAP salió segundo, casi 40 puntos por detrás de la reelecta Presidenta. “¿Festejaban haberle ganado al radicalismo y salir segundo en su propia provincia?”, me comentó un dirigente del espacio, que prefirió reserva de su nombre. Con todo, el FAP fue el único espacio que creció en votos luego de las primarias, además de Rodríguez Saá y, en bastante menor medida, del Frente de Izquierda y de los Trabajadores (PTS-PO-IS).

La pregunta es, entonces: ¿habrá llegado, esa fuerza o coalición de fuerzas que pretende ser el FAP, para quedarse y ocupar ese tercer lugar en la política argentina? Se verá. Por el momento, sólo se han visto dimes y diretes, declaraciones y contradeclaraciones, e ingenuidades varias por parte de este nuevo (?) espacio político, más preocupado en ser una "oposición responsable" que en levantar una verdadera agenda opositora que corra "por izquierda" al gobierno nacional. ¿Logrará, el FAP, constituirse como una opción de poder -y con agenda alternativa y "progresista"- o terminará, si es que continúa unido- siendo funcional a la Casa Rosada? La oposición todavía no ha encontrado su norte, luego de la muerte de Néstor Kirchner. Vivo, su figura demonizada era casi el único ethos opositor. Hoy ya no está.
Tras la paliza electoral, muchos en la oposición se apuraron a salir a declarar que harán una “oposición responsable”. Y, en efecto, es mucha la responsabilidad del arco opositor. Hacia atrás y hacia adelante. Pero, ¿qué significa ser una “oposición responsable”? En 2009, luego de la derrota electora que sufrió, los K llamaron al "diálogo político". Y la “oposición responsable” acudió, con la excepción de Elisa Carrió. Quizá el recuerdo valga para no repetir el error.
¿“Oposición responsable” implica instalar debate y agenda ("progre"), acaso? ¿O sólo ir detrás de la que crea/toma (de otros) el gobierno nacional y luego elogiar a la Presidenta por su “capacidad de liderazgo”?
Vocación de poder y propuestas concretas
Ahora, después de las elecciones, más que seguir con los eslógans marketineros hay que insistir en las propuestas que hicieron durante la campaña. Binner no perdía oportunidad de decir, con excesivo optimismo: “No tiren nuestra plataforma, guárdenla para exigirnos que cumplamos lo que allí prometemos”. Debería conservarse, de esa expresión, el optimismo. Y también la plataforma. Ahora el socialista debería decirle a sus militantes que la lean bien y militen con ella en la mano. Y los dirigentes también.
Son muchas las insignias que puede levantar la oposición. Si quiere ser “responsable”, podría exigir devolver institucionalidad al país y derogar la "emergencia económica": no sólo ésta ya no existe sino que, además, la delegación de facultades que conlleva carece de sentido: todo el Congreso será K a partir del 11 de diciembre. Institucionalidad, crecimiento con desarrollo e igualdad deberían ser los valores de una “oposición responsable” y, a partir de ellos, llevar adelante una agenda progresista. La presentación de un proyecto de ley de reforma tributaria seria y progresiva debería estar entre sus primeros esfuerzos. Pero un proyecto. Con todos los artículos e incisos. Este es el momento: el de debate de la “ley de leyes”: el Presupuesto del próximo ejercicio. ¿Cuándo, si no? Que los K lo hagan suyo, como hacen con todo. No importa. Pero que lo aprueben. Lo demás es silencio, como diría Monterroso. O chamuyo. Hoy Cristina tiene poder para imponerlo.
Lo que se vislumbra, sin embargo, es la intención de jugar con la idea del cambio de régimen: "parlamentarismo" vs. “presidencialismo”. Entrar en esa discusión es fulbito. Recuérdese que el FAP llevó en su programa de gobierno el cambio de régimen. Y el mismo lunes posterior a la aplastante victoria K, el electo senador por la minoría por la provincia de Buenos Aires, Jaime Linares (GEN), realizó declaraciones radiales a favor del parlamentarismo.
Por lo demás, ¿qué presidente parlamentario haría mañana una reforma tan necesaria (como la tributaria), que calaría tan hondo en los inputs y outputs de demandas sociales? Ningún presidente pondría "a prueba" un sistema parlamentario recién implantado así.

Como lo he señalado varias veces, el kirchnerismo es bien spinoziano para hacer política. Hasta su principal eslogan de campaña fue “La fuerza…”. Los que piensan en hacer una “oposición responsable” deben saber que no alcanzan el 54% ni la mayoría en las dos cámaras. Cuando tenés poder querés más. Y esto es correcto. Es lógico que el poder quiera incrementar su potencia. Ahora, la oposición, ¿qué quiere?... Días atrás se conoció que el gobierno volverá a cargar contra Papel Prensa e intentará proclamar la producción de papel como “servicio público”. Con un segundo objetivo: generar grietas en el FAP. Saben a lo que juegan. Los fuegos de artificios continuarán. Y Binner no estará allí (en el Congreso) para arriar la tropa. Difícil tarea...
Los ejes que la oposición deberá intentar discutir con el kirchnerismo se juegan en el mismo terreno del discurso K: salir de verdad del modelo neoliberal. Esto es: abandonar el "piloto automático" en economía en pos de una industrialización del país, que genere menos planes asistenciales y más trabajo genuino (verdadero articulador social y derecho de ciudadanía); acompañado de una política tributaria progresiva y unas políticas cambiarias, monetarias y crediticias verdaderamente activas.
Hasta aquí, lo que se ha visto, en cambio, es que el gobierno no sabe cómo resolver la inflación, el gran problema, que afecta más por cierto a los sectores de menores ingresos. Hasta que no se ataque esa cuestión, parece lógico (lógica K) que los créditos a la producción sigan planchados. Por otra parte, con las cuentas del fisco en un rojo cada vez más preocupante (aún con kajas supletorias para cubrirlo) resulta más difícil, en el actual esquema económico de gobierno, vislumbrar de dónde saldría esa liquidez para aceitar los mecanismos de la producción. Hoy, toda la liquidez se va en un estricto fiscalismo (monetarismo) y en el mantenimiento, como se pueda, del precio del dólar.
Ir hacia un Estado verdaderamente presente. Sostener la ganancia de las empresas y el poder adquisitivo de la clase media (y baja) con subsidios no constituye una política activa de Estado fuerte, presente, o lo que Oszlak y otros autores de la ciencia política han llamado "Estado ágil", "Estado inteligente": un Estado moderno adaptado a las necesidades de los tiempos. Los subsidios son un parche: la otra cara de la misma moneda neoliberal. Un parche artificial, que podría ir a créditos a la producción que generen trabajo. Aquí tendríamos un Estado activo y presenta para activar el más importante y duradero motor social de progreso.
En consecuencia, el 54% plantea una gran responsabilidad la de la Presidenta. Pero también lo es la del FAP y del FIT. El FIT no “metió” legisladores pero no deja de ser un logro el haber depuesto viejas rencillas testimoniales y haber armado un frente competitivo electoralmente, con las modestias del caso. Involuntario mérito de la reforma electoral K.
Habrá que ver si estos espacios representan “algo nuevo que dejó la última elección”, y logran hacer crecer ahora una oposición realmente de centroizquierda y de izquierda a secas, respectivamente.
Más que preocuparse por ser una “oposición responsable”, los partidos opositores deberán ser capaces de convencer al ciudadano de que tienen vocación de poder, de alternancia; que miran hacia la Casa Rosada con deseo. Y con propuestas concretas. Deberán, en fin, tener cuidado -no me cansaré de repetirlo- de no terminar siendo funcionales al poder y mancar -por impericia o ingenuidad- ideas y expectativas de much@s. Seguramente de todo aquel 46% que no apoyó a Cristina y aún de algun@s que la apoyaron por terror a lo que había enfrente.

28/10/11

Cuando el Perro (Verbitsky) mordió al amo

Corría enero de 2003. Tiempos preelectorales. El peronismo aún no encontraba una figura rescatable para presentarle a los votantes. El entonces periodista y hoy periodista militante (o converso a secas) Horacio "El Perro" Verbitsky escribía esto sobre Nésto Carlo Kirchner en el matutino Página/12:
"Menem, Duhalde, Mazzón, Manzano, Puerta, Rico siguen siendo protagonistas en los episodios más recientes de la saga, a la que se han sumado algunos pocos nuevos, como el gobernador de Santa Cruz Néstor Kirchner, enrolado en lo que con involuntario humor se autodenomina 'sector productivista'. Insistente como un moscardón, el Senador Duhalde trata de adosarle la candidatura a vicepresidente del actual gobernador bonaerense, Felipe Solá, quien se resiste con denuedo a dejar su sillón, codiciado por la primera dama provisional.
Algunos partidarios de Kirchner evocan que fue perejil de la Juventud Peronista, como si los alineamientos de treinta años atrás pudieran decir algo significativo sobre el presente. Prefieren no recordar el rol decisivo que tuvo en la década pasada para asegurar la privatización de YPF, cuando fletó el avión de la gobernación santacruceña para asegurar que uno de sus diputados, que por un accidente tenía una pierna enyesada, llegara a tiempo a la sesión decisiva. Con las regalías atrasadas percibidas efectuó colocaciones financieras en el exterior, lo cual prueba que no se quedó en el 70. Sus simpatizantes tampoco mencionan el lobby sobre el gobierno nacional que Kirchner encabezó hace un año. Secundado por los gobernadores de Neuquén, Jorge Sobisch; de Mendoza, Roberto Iglesias, y de Chubut, José Luis Lizurume, fue el vocero de Repsol contra las retenciones a las exportaciones de hidrocarburos decididas en aplicación de la ley de emergencia económica. Ni siquiera los gobiernos liberales de México y Chile enajenaron la renta minera en forma tan irresponsable".*

La fuerza del periodismo.
Como sabe cualquier estudiante de primer año de este oficio, el periodismo es el "perro guardián" de la democracia. Pero cuando se pasa del otro lado -del lado del poder-, se convierte inexorablemente en perro faldero. Por más poder que se tenga y por más "progresista" que pueda ser.

* Las negritas y las cursivas en la cita son mías. Puede leerse el artículo completo de este Perro que aún mordía aquí.

27/10/11

Gracias, Nésto Carlo... por tanta entrega

"Ayer, por medio de un decreto, Cristina Kirchner dejó sin efecto una decisión adoptada a comienzos de 2003 por Eduardo Duhalde, en beneficio de las empresas mineras y petroleras. Pero no solo eso. También anuló un decreto de Néstor Kirchner, de junio de 2004, que amplió esos beneficios en favor de las mineras. Y que en ambos casos restablecían una norma dictada por Carlos Menem, refrendada por Domingo Cavallo", reza una crónica de hoy, a un año de la muerte del ex presidente peronista Nésto Carlo Kirchner.

Qué lindo gesto de nuestra presidenta Cristina: para recordar a Nésto y alimentar su mito de héroe nac and pop, dejó sin efecto un decreto de Él bien entreguista, cipayo, vendepatria, neoliberal, menemista, y siguen los epítetos...
Nunca menos.

7/10/11

Steve Jobs: Think Different?


¿Fue Steve Jobs el "genio creador" que -casi- todos dicen que fue? ¿Marcó una nueva época? ¿Fue el padre de la revolución tecnológica en marcha desde hace décadas? Muchas preguntas...
Algunos cuestionan: "¿Qué hizo por la gente común Jobs? Nada. Creó productos caros, de alta gama: inaccesibles".
El emprendedor tecnológico Santiago Siri sostiene hoy en una breve columna en Clarín sobre Steve Jobs lo siguiente: "Antes de 1975, hablar de computación personal era ciencia ficción: las computadoras eran inmensas máquinas sólo operables por expertos. Steve Jobs vio en estas poderosas máquinas el instrumento ideal para potenciar el intelecto y creatividad. Y entendió, antes que nadie, que el problema importante a resolver era hacerlas accesibles por todos. La revolución que ayudó a despertar tiene muy pocos precedentes en la historia".

Cité a Siri en Twitter y enseguida se armó el debate. El amigazo y experto "albañil del software" @pinchudo me respondió por esa red social:
"Error, SJ toma una idea de Alan Kay entre otros, que estaba experimentando hacer compus accesibles a niños con pibes. Inclusive con ideas como el DynaBook Alan Kay se adelanta eones al iPad, el visionario es AK, no SJ. /cc @santisiri ".

Luego se sumó @diegohtc, quien tuiteó:
"Agregaría que el 'todos' de Siri eran unos pocos. El uso doméstico y recreativo es posterior".

@Pinchudo agregó más data con un link a un post titulado: "Did Steve Jobs Steal The iPad? Genius Inventor Alan Kay Reveals All".

Y hasta contestó el propio autor del opúsculo:
"@pinchudo @1nuncasabe Steve Jobs tomó ideas de muchos lados (PARC, Engelbart, etc) y concretó en la realidad lo que otros solo imaginaban".

El ingeniero en sistemas @scoffey comentó a su vez:
"@1nuncasabe Coindido con @santisiri que SJ contribuyó a popularizar nuevas tecnologías llevando productos masivos al mercado con mucho éxito. Pero también están los científicos e ingenieros que inventaron esas tecnologías y las implementaron a buen costo/calidad".

Agrego a este post las polémicas declaraciones sobre Jobs que realizó públicamente otro informático que, para muchos de sus colegas, tiene hace tiempo su propia áura: el creador y principal impulsor de la corriente del software libre, Richard Stallman, quien señaló: "Steve Jobs, el inventor de la computadora convertida en una cárcel copada, diseñada para cortarle a los tontos su libertad, ha muerto. No me agrada que haya muerto, pero sí que ya no esté".

Y siguen los tuits, los links, las ideas en torno a la genialidad y originalidad creativa del extinto empresario. El debate está abierto. Steve Jobs: Think Different?

6/10/11

Steve Jobs, discurso de Stanford

Hoy tod@s hablan de él. Y casi tanto como de sus hijos tecnológicos, hablan de este discurso pronunciado por él en 2005 en la Universidad de Stanford: una verdadera clase de vida, y de "educación zappiana" como la que he elogiado aquí, (pos)moderna y valiente educación a piacere. "Inútil", cual esfuerzo batailleano. "Nada de esto tenía ni la más mínima esperanza de aplicación práctica en mi vida", dice. Porque sí. Sólo porque sí.
Lo comparto con ustedes, como homenaje al genio. No tiene desperdicio: intelectual, ética y emocionalmente.
Como gritan todos hoy en Twitter: #ThankYouSteve



29/9/11

Somos nuestros propios grafitis

Escribimos todo el tiempo en muros. En los “muros” de Facebook. En el nuestro. O en el de otros. Y también -por qué no- en ese muro denominado de otra forma (“timeline”) que es Twitter. O, incluso, en blogs, tumblrs, o en nuestra cuenta de YouTube, o Flickr, o… La lista es larga.
Nos la pasamos garrapateando “grafitis”. La Real Academia Española no da muchas precisiones de este término. Sólo señala su raíz italiana, que significa “letrero o dibujo”: pintadas.
Se trata de formas de inscripción o pintura sobre algún mobiliario urbano. Y no pocas veces con contenido político (en tanto y en cuanto contenga algo de “arte” o imaginación; si no, es simplemente una proclama partidaria).
Alrededor de los años ochenta, cuando gozaron de cierto auge en Argentina, los grafitis tenían generalmente un carácter “subversivo”. O, más bien, irreverente. Y eran, fundamentalmente (excepción hecha de tres hermanos que saltarían a la fama a partir de ellos), anónimos. Y en este punto me quiero detener. Es que en tiempos de asfixia dictatorial, y aún de primavera democrática pero con resabios -miedos- de aquellas horas aún frescas, lo irónico, lo culturalmente crítico sólo era dicho por el pueblo o la gente “a hurtadillas”.

Y bien. Hoy eso no ocurre. Hace tiempo que vivimos una especie de “individuación” del individuo, si se me permite el juego de palabras. Hoy nadie teme expresarse libremente, y diariamente, en un “muro”. Semipúblico, o semiprivado. Cada vez menos gente teme mostrarse, ser, ante la mirada del otro. ¿Habría, por esto, que colegir que hemos entregado voluntariamente parte de nuestra privacidad? Habrá quien prefiera verlo así. Yo quiero pensar, en cambio, que hemos perdido -un poco más de- nuestros miedos. Y que, con ello, hemos ganado o ampliado en algo nuestra esfera pública, de libertad de opinión y de debate. Sobre política, sobre fútbol, sobre sexo, cine, literatura, música, y agreguen ustedes los varios etcéteras que se les antojen. Ante quien quiera verlo, leerlo, escucharlo; aceptarlo o negarlo.
¿Cuál es el peligro, en la era de la información, de echar a rodar más información? WikiLeaks develó los secretos de Estado de las grandes potencias y… nada ha pasado. Esto es cierto, pero es menester relativizarlo: nuestro país es ejemplo del peligro que puede acarrear la libre circulación, no sólo de la información sino, más aún, de esa información puesta en contexto que provee el periodismo independiente (del Estado). Pero eso quedará para otro post. Igualmente, pueden leer mi opinión sobre el “periodismo militante” y la supuesta “prensa independiente” aquí y en los post que allí se mencionan.

¿O, acaso, debemos pensar, conspirativamente, que la palabra se masifica justamente cuando ya no tiene poder de “decir”, de nombrar, o de hacer; quizá por efecto precisamente de la propia saturación que a veces produce la masificación? No lo creo.
“Estoy convencido de que las tecnologías de la información ‘cambian el mundo’”, escribió recientemente el periodista experto en nuevas tecnologías Francis Pisani. En su columna de opinión publicada en Clarín, Pisani cita una afirmación radical del periodista estrella del New York Times Thomas Friedman. Según éste, “el mundo es plano” gracias al efecto homogeinizador de las nuevas tecnologías. Quizá ambos periodistas pequen de exceso de optimismo. Quizá no. 1 nunca sabe…

Quizá a muchos que escriben en su “muro” desde la privacidad de su hogar éste comentario tal vez les parezca raro. Pero si pensamos que tal vez está en una plaza posteando desde su smartphone (y desde la plaza), la cosa toma otro color. Y si esa plaza estuviera en Egipto, o en España, o en Grecia, o Chile, más aún. Con sus “armas tecnológicas” en mano, le pueden brindar al mundo -de hecho lo hacen- testimonio escrito y hasta foto-gráfico de los acontecimientos de que son parte. Lo que se denominado “periodismo ciudadano” (googlear: “We, the media”, el manifiesto liminar de Dan Gillmor).
El acontecimiento, así, se enriquece. La famosa “construcción del acontecimiento” multiplica, nietzscheanamente, las perspectivas de enfoque.
Las nuevas tecnologías de la comunicación y la información -como toda tecnología- no tienen un uso intrínseco. Hay que decirlo una vez más: su uso es social y, por tanto, histórico.
Si alguna certeza tengo -quizá la única- es que la historia no está escrita. La escribimos, la disputamos, todos los días. Y una gran parte de esa historia está compuesta por los valores (significación, en fin) que afirmamos y los que impugnamos.
Somos -también- lo que escribimos y/o callamos, sin duda.
Nos expresamos, susurrando o gritando, en un “muro” que, paradójicamente, no “separa”, como el famoso Muro, sino que une, que sirve para compartir.
En la era de la información y la comunicación (3.0), y también de la “post-privacidad”, somos nuestros propios grafitis.


15/9/11

Relatame ésta


Y sí. Una más del Estado ausente. Nuevamente tragicómica. Argentina sigue siendo República Cromagnon.
"El Soterramiento del Corredor Ferroviario en el Tramo Caballito-Moreno". Este coqueto título puede leerse en la página 50 del libro de autopromoción oficial "Grandes Obras de Infraestructura del Bicentenario Argentino" editado por el Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios que comanda Julio De Vido.
Allí, debajo de esta hoy ridícula fotografía (como las del IndeK), puede leerse:
"Este soterramiento aumentará la capacidad técnica de la línea con mayores frecuencias, mejorará el confort y la seguridad de los pasajeros, y dará permeabilidad a la malla urbana sin interferencias ferrocarril-red vial,
eliminando los pasos a nivel".
Items que se detallan en las tres páginas subsiguientes y que pueden ver aquí.
El soterramiento de la patria, relatado...
Amigo K: relatame ésta, dale.

11/9/11

Sarmiento versus Zappa

Hace poco más de un siglo y medio, Domingo Faustino Sarmiento elogiaba el sistema educativo de Estados Unidos, cuyo modelo intentó aplicar en Argentina, "importando" incluso cientos de maestros del país del Norte.
Hoy, en el "día panamericano del maestro", en homenaje al fallecimiento del más importante impulsor de la educación pública, gratuita y laica del país, solo quería compartir aquí una foto y una idea, una observación hecha un siglo después por Frank Vincent Zappa en su primera placa, Freak Out! (1966), sobre el mismo sistema al que Sarmiento le había cantado loas.

"Deja la escuela antes de que te pudra la mente
por exponerte a nuestro mediocre sistema educativo.
Olvídate del título secundario y acude a la biblioteca
a educarte a ti mismo si tienes huevos".

9/9/11

Un milagro para la oposición II

Hace dos semanas, el gobernador santafesino y candidato a presidente por el Frente Amplio Progresista (FAP), Hermes Binner, señaló que “el siglo XXI es del socialismo; los otros partidos son del siglo pasado”. El viernes último, el radicalismo de aquella provincia emitió un comunicado en el que rechazó "la visión hegemónica" de Binner, y su "postura paternalista y desmerecedora del resto de las fuerzas" frentistas.
Un atendible reclamo, por cierto. Desde mi punto de vista, sostengo que el "socialismo" no es el FAP, ni el FAP es solo el "socialismo". Cosa que los "socialistas" (o socialdemócratas sin comillas) no parecen ver. Digo esto porque me parece que, comparta ideológicamente o no, el FAP puede ser un gran instrumento político para el crecimiento de una nueva fuerza política que supere al bipartidismo argentino. Pues el medio pelo argentino no es ni "socialista" ni -menos- socialista a secas. Insisto: los socialistas del FAP se siguen pensando como socialistas en su fuero interno; así como cada fuerza del FAP mira su costado, contando las cartas que tiene para octubre, al encolumnarse detrás de Binner.

Binner seguirá subiendo algunos puntos más en las encuestas, casi por inercia. De hecho, una encuesta difundida recientemente ya lo ubica segundo con 16 puntos, detrás del imbatible 51 por ciento que posee Cristina, y lejos de los casi 10 puntos que acumula Ricardo Alfonsín y los deprimidos ocho puntos de Eduardo Duhalde.
Pero algunos ya empiezan a trasladar la pregunta que se planteó la noche misma del 14 de agosto sobre su futuro personal al propio FAP: ¿qué hará Binner el 11 de diciembre, cuando ya no ejerza ningún cargo? ¿Volverá al ejercicio de la medicina, como confió el gobernador electo Antonio Bonfatti a Clarín esa noche? Más allá del interbloque en el Congreso presentado en público hace dos semanas, ¿qué pasará con el FAP después del 23 de octubre?

Por su parte, el candidato a presidente por la UCR, Alfonsín, minimizó la respuesta del radicalismo santafesino a Binner, en desmedro de su partido. Pero a los pocos días -esta semana- dio marcha atrás y sostuvo que las declaraciones de Binner constituyen "destrato, una desconsideración difícil de comprender".
Hoy, Alfonsín cree que "disputa el mismo electorado que Binner". Sin embargo, hasta ayer nomás creía lo contrario. Y por eso se alió con el peronista Francisco De Narváez para disputar electorado por derecha. Le fue mal.
Ahora pega un volantazo y cambia de barco a mitad del océano: ahora quiere disputar por izquierda cometiendo un doble error: realzar la figura de Binner, al pegarle, y rebajarse él mismo al poner más énfasis en Binner que en la Presidenta, mostrando implícitamente que él mismo asume el derrotista "Ya ganó" (Cristina). La pregunta es: ¿quién lo asesora en la estrategia de campaña?
Por cierto que el razonamiento aplicado a Binner vale para el hijo del primer presidente de la vuelta de la democracia: ¿qué pasará con Alfonsín luego de octubre? ¿Quién liderará, si es que la hay, la "renovación" del centenario partido luego del previsible mandoble electoral?
Escuché a un colega dar una visión interesante sobre las PASO: "Los políticos argentinos nunca entendieron el sentido de las primarias. Si lo hubieran hecho, habrian llegado a ella de otro modo, en alianza o no, pero disputando una verdadera interna, y seguramente el ganador habría salido fortalecido de ella". Pero si a esta visión estratégica la sazonamos con la mezquindad y la miopía habituales en la política criolla, comprenderemos mejor por qué las cosas se dieron como se dieron.
Como fuere, con estos pasos en falso, la ironía del "milagro para la oposición" (ganar las elecciones) con la que jugué en este post del mes pasado se aleja cada vez más del "milagro" terrenal que describe la filósofa política Hannah Arendt, un milagro bien humano, fruto de la "acción" del hombre (inesperada, libre, imposible de preveer, pero absolutamente humana y plausible), para constituir, casi fatalmente, un verdadero milagro extranatural.

31/8/11

Miente, miente, que tienes derecho a ello

Las declaraciones de ayer del ministro del Interior, Florencio Randazzo, en conferencia de prensa, fueron desafortunadas, por ser leves. Aunque quizá en esto poco tenga que ver Fortuna. El ministro dedicó menos tiempo a informar sobre el conocimiento de datos que deben ser públicos que a "dar lecciones de periodismo" a la prensa, y a los periodistas presentes, señalando incluso a un periodista del diario La Nación con nombre y apellido: Mariano Obarrio. "Lea toda la nota", le respondía airado el periodista, haciéndose cargo, como corresponde, de lo que cualquiera que haya pasado por algún medio conoce como el ABC de su ejercicio: los periodistas escriben su nota, pero son los editores quienes titulan y volantean.
Parece ser que lo que se viene detrás del 50.24% es... más de lo mismo. La prensa es el enemigo más redituable para este gobierno. La prensa miente ("Clarín Miente"). Y Randazzo deconstruye sus enunciados desde el orwelliano Ministerio de la Verdad.
Pero mucho cuidado: no se trata, en el caso de la prensa privada, del goebbelsiano "Miente, miente, que algo queda". Aquella máxima refería a la propaganda nazi. Esto es: al uso del Estado, incluso con medios pagos por él, para penetrar en la sociedad con un mensaje.
Habría que preguntarle al ministro Randazzo: ¿desde cuándo criticar a funcionarios y, en definitiva, a las instituciones "atenta contra la calidad institucional"? Ésa es una visión más propia de una dictadura que de una república. Una visión, también goebbelsiana. Ayer se pudo ver a Randazzo, mientras hacía "análisis de discurso" periodístico, más indignado que ante las represiones en Soldati, en Jujuy, en Formosa, en Tucumán...
Y lo curioso es que el periodismo entra en ese juego. Ayer, en vez de una conferencia de prensa en la que el funcionario público se explayara en las que deberían ser sus habituales aclaraciones y explicaciones ante los requerimientos del cuarto poder, era, en cambio, la prensa quien terminó evaluada, en el banquillo de los acusados por el libre ejercicio de su tarea.

Por raro que parezca, esa máxima goebbelsiana tiene su correlato en democracia: "Miente, miente, que tienes derecho a ello, pero deberás saber que serás responsable ante la Justicia por ello". Nada más.
Expresado burdamente, sería: ¿Cuál es el problema si un medio privado quiere beneficiar no solo "unos pocos intereses personales" sino los de su propio dueño...? Eso es la democracia. Muy distinta es la responsablidad de los medios públicos, por cierto.
¿Cuál es el problema de mentir todo lo que uno quiera, como medio privado? La constitución protege la más irrestricta libertad de prensa en su artículo 32, señalando que no habrá censura previa sino responsabilidades ulteriores. Y a ello debe agregarsele la doctrina yanqui sobre la "real malicia" (en el ejercicio del periodismo), que sigue nuestra Corte Suprema en el caso Morales Sola (1997), entre otros.
El "miente, miente, que tienes derecho" es, en parte, un juego de palabras. Pues el periodismo ni debe mentir, ni debe decir "la verdad". Solo debe sostener lo que afirma con las pruebas que haya encontrado. Y, ante un acontecimiento de relevancia societal, darle la palabra a tod@s los implicados para que se expresen. Y los acontecimientos preferenciales para el periodismo político son aquellos en los que están involucrados las personas -y los fondos- públicas y la "cosa pública".
Sin embargo, como en los odiados noventa -la noche del 14 de mayo de 1995, el reelecto presidente Carlo Menem brindó junto a Berny Neustadt y dedicó su triunfo a la prensa- el periodismo vuelve a ser el culpable de los males que aquejan al país. Una coincidencia más entre menemismo y kirchnerismo, y van...
Que no nos cambien la bocha: la lupa hay que ponerla en el poder, en los que manejan nuestros dineros; en el IVA, sobre todo; pues todavía esperamos la reforma financiera y la impositiva. ¿Vendrán con el 50.24%, también...? A quien hay que controlar, primerísimamente, es al funcionario público, no en el periodismo. Cuidado.

24/8/11

¿Para cuándo la Ley de "patrimonio igualitario"? Los ayllus andinos y los funcionarios K

Ayer, finalmente, la presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, cumplió con la ley y entregó a la Oficina Anticorrupción su declaración jurada de bienes 2010, que señala que su patrimonio se incrementó en más de un 27% en el último año, y en un total de un 929% desde que llegó al poder con su marido en 2003. Más próspero, con todo, fue su compañero de fórmula, el ministro de Economía, Amado Boudou, quien tuvo un incremento del 64% en su patrimonio en un año. Algunas semanas atrás, se conoció también la información que señalaba que otros ministros del gobierno nacional y popular habían aumentado considerablemente su patrimonio personal en el último ejercicio. Por ejemplo, el jefe de la ex SIDE lo hizo en un 164%; mientras que las ministras Alicia Kirchner y Nilda Garré lo hicieron en un módico 59% y 35%, respectivamente. Datos que salían, por supuesto, de comparar sus últimas declaraciones juradas como funcionarios públicos.
Cristina es, por ejemplo, cuatro veces más rica que su par norteamericano, Barack Hussein Obama.
Tanto hoy como aquella vez, cuando leí la información, no pude evitar pensar en las comunidades o
"ayllus" andinos del imperio incaico, que practicaban un sencillo y útil mecanismo de solidaridad y a la vez control compartido sobre los bienes de sus comunes. ¿Cómo es esto?
Las relaciones sociales en las comunidades andinas del imperio incaico, pre y pos conquista, se estructuraban en torno a "ayllus". Un ayllu tradicional se puede definir como “un grupo cuyos miembros se consideran ‘hermanos’, que se deben mutua ayuda y sostén, en contraste con otros que se encuentran fuera de los límites del grupo”. La relación de parentesco, sean estos reales o míticos, servía de base para todas las relaciones sociales dentro de cada ayllu, cuyo ideal económico era la autosuficiencia.
A su vez, cada grupo de ayllu tenía un representante, supervisor y guardián: el kuraka. Este cacique, en tanto que no dejaba de ser un miembro integrante del grupo ligado por lazos de parentesco, se regía por las mismas pautas de lealtades y obligaciones recíprocas hacia el ayllu. Arbitraba en las disputas y respaldaba las demandas de bienes y recursos hechas por los miembros más débiles. En retribución a su tarea, los kurakas tenían acceso especial a los bienes y recursos de sus comunidades. Podían servirse, por ejemplo, de indios que cultivaran sus tierras. Pero, en realidad, esto no era más que otra forma de ampliar la red de derechos y obligaciones recíprocas. Justamente, ese mecanismo se repetía a la hora de hacer frente a las obligaciones del Estado incaico en cuanto a trabajo en las minas, en la tierras del Estado, los sacrificios, etc. (obligaciones, todas, que el kuraka se encargaba de hacer cumplir).
Luego de tanta historia, llegamos aquí al punto que me interesa resaltar para este post: cuando un miembro de la comunidad -el ayllu- era llamado por el Estado incaico a cumplir con las obligaciones "públicas" (permitasemé) que hacían, en definitiva a la grandeza del Estado incaico, dejaba su economía personal a cargo de un pariente del ayllu para que sembrara, realizara todos los quehaceres necesarios y demás. Y ese pariente lo hacía, sabiendo que, en su momento, esa ayuda que prestaba le sería retribuida por aquél del mismo modo.
Hermandad. Confianza. Reciprosidad. Solidaridad. Honestidad. Valores, todos, arraigados en el ideario de la comunidad.
Volviendo a nuestros días: ¿puede, un funcionario público, responder en toda su amplitud a todas las problemáticas que se le presentan en la compleja arena pública moderna y, a la vez, preocuparse por progresar en sus negocios personales? El debate, por cierto, no es nuevo.
En
Estados Unidos, por ejemplo, el presidente que asume el cargo debe dejar el manejo de su economía a un tercero, en una fórmula conocida como "fideicomiso ciego", utilizada ya por John F. Kennedy al llegar a la Presidencia en los '60. El fideicomiso ciego consiste en que el candidato a cualquier cargo público deje sus acciones e intereses en un fondo manejado por un tercero. De esta forma, la autoridad no sabe dónde está invertida su plata.
El politólogo Norberto Quaglia (UCES) señala: "En EE.UU., en el caso de los funcionarios federales electos (parlamentarios, presidente, vicepresidente) la divulgación pública de su patrimonio e intereses es el método principal de regulación del conflicto de intereses. La legislación estadounidense considera que sigue existiendo un conflicto de interés respecto a los activos del fideicomiso ciego aprobado hasta el momento en que el fideicomisario notifica al superior del funcionario público que vendió los activos originales, y que el capital fue reinvertido en nuevos activos, o bien, hasta que estos activos redujeron su valor a un máximo de US$1000. De no ocurrir lo señalado, el funcionario seguiría teniendo conocimiento de los activos originales y en consecuencia el fideicomiso no tendría el carácter de ciego".
De hecho, si comparamos las repercusiones del
affaire Clinton-Lewinsky con las de las distintas informaciones económicas referidas a los negocios de George W. Bush cuando era presidente, se ve que un primer mandatario norteamericano corre más riesgos por una relación moralmente "indebida" que por intereses económicos en áreas cuestionables. El fideicomiso ciego no es, por cierto, la mejor solución a estos temas éticos, pero es un abordaje del tema. También se planteó esa solución en nuestro vecino Chile, cuando el actual presidente, el multimillonario Sebastián Piñera se candidateó a la primera magistratura de ese país.


El sistema legal argentino establece simplemente que para ser funcionario público no debe haber colición de intereses o intereses concurrentes entre el funcionario en cuestión y el cargo que ocupa(rá). Algunas de estas normas elementales también han sido incumplidas por el presente gobierno. Recuérdese las denuncias sobre compra de dólares de Nésto Carlo Kirchner, favoreciéndose de información privilegiada. Pero, si no se quiere hilar fino, véase también la gestión -durante la presidencia de Nésto- de Alessandra Minicelli en la SIGEN, quien debía controlar la gestión del ministerio más importante de toda la era Kirchner: el de Planificación Federal, cuyo jefe era (y es) Julio De Vido. Es decir: su marido...
Son comunes en nuestro país, también, los contínuos "saltos" de personas de la función privada a la pública y al revés: de la pública a la privada, utilizando precisamente la red de contactos y saberes que la persona adquirió al pasar por la arena pública, para favorecer a agentes privados con los que, hasta ayer nomás, lo diferenciaban intereses diametralmente opuestos.
Los controles a los funcionarios, en Argentina, si bien delimitados meticulosamente en la letra, son laxos en la práctica. Y más aún en lo que tiene que ver con crecimiento patrimonial. Aún la democracia argentina le debe a su pueblo condenas judiciales cualitativas y cuantitativas por los delitos de corrupción y de enriquecimiento ilítico.
Otro de los aspectos centrales de la mejora en la "calidad institucional" prometida y que nunca llegó (ver también "La 'calidad institucional' prometida"...).

Luego de la aprobación de la ley de matrimonio igualitario, escribí aquí:
"En la Argentina de los Kirchner, ¿después del 'matrimonio igualitario' vendrá el 'patrimonio igualitario'? Ésta es una lucha, también. No existe sólo la lucha gay, o la lucha contra el campo, o contra los medios. De hecho, creo que ésta es 'la' lucha para la mayoría de la población".
Sigo sosteniendo lo mismo.


¡Ah! ¿Quieren saber cómo termina la historia de los kurakas de los ayllus incaicos? Simple: con la llegada del dominador europeo y la lenta pero inexorable introducción del dinero como forma de intercambio, se irán erosionando los lazos sociales de los kurakas con su comunidad más próxima, y así pasarán a abusarse de su situación de poder privilegiada y a fomentar ya no el progreso de su comunidad sino el de su propio patrimonio individual.