10/12/10

Menem-kirchnerismo: 45 nuevas coincidencias 45

De Carlo Saúl a Nésto Carlo. Segunda entrega del catálogo de coincidencias: 45 botones más de muestra. Un aporte a la deconstrucción nacional.

(Aclaración previa: segundas partes nunca fueron buenas).

1. Menem adoptó para gobernar los principios de lo que en ciencia política se conoce como New Public Managment (Nueva Gestión Pública), con criterios básicamente tecnocráticos y empresariales. El kirchnerismo tomó la posta y lo profundizó, con Abal Medina (h) a la cabeza. ¿Nueva política?

2. Doble discurso: Estado mínimo liberal pero con fuerte intervención estatal-legal para fijar la moneda por una década. “Estado presente” en el relato pero, en la práctica, Estado ausente. Lo vemos por estos días. El Estado sólo se hace presente para reprimir (*).

3. Ambos presidentes vaciaron los organismos de control del Estado.

4. Sícarlismo noventista, o los “chupamenem”. Kirchnerismo bobo hoy. ¿Hace falta hacer nombres?

5. Tanto Menem como Kirchner se creyeron indispensables y fundacionales.

6. Los dos gobernaron por años con una inquebrantable hegemonía. Ambos domeñaron ese toro furibundo que es el poder, igualmente que a las oposiciones de turno, que siempre pecaron de ingenuas y jugaron con el reglamento (institucional) en la mano, cuando estos presidentes no lo hicieron.

7. Habilidad para conservar la iniciativa política e instalar “cuestiones” (Oszlak y O’Donnell) en la agenda pública.

8. Fueron los únicos dos presidentes de la vuelta de la democracia que le hablaron de “amor” al pueblo.

9. Menemismo y kirchnerismo fueron, también, los únicos movimientos políticos de la vuelta democrática que lograron la reelección presidencial. Así y todo, más allá de la cultura política, y de las prácticas -que persisten-, el menemismo como movimiento se extinguió con la salida de Carlo del poder. ¿Pasará lo mismo con su sucesor kirchnerista?

10. En distintos contextos históricos, ambos dominaron con firmeza a los militares. Menem, bifronte, con indultos y dura represión pedagógica al alzamiento carapintada de Seineldín. Kirchner demostró autoridad luego de la debilidad institucional pos 2001, cuando se rumoreaba sobre la vuelta de los cabildeos militares y de reuniones (no tan) secretas entre políticos y la cúpula el Ejército.

11. Pese a la “negación de la política” y a la apatía/frivolidad menemista propia del noventismo neoliberal, las organizaciones de la sociedad civil salieron a la calle a manifestarse, a protestar, a reclamar, etc. Algo que siempre molestó al menemismo. El fenómeno “piquetero” fue el más conocido y relevante, incluso mundialmente. A Kirchner también le molestó la gente en la calle. Por eso lo primero que hizo fue cooptarlos a todos, con el verborrágico Luis D’Elía como brazo ejecutor.

12. 12. En los noventa fue “Yo o el caos”. Hoy, el caos son los “destituyentes”.

13. 13. También fueron reelegidos varias veces en sus respectivas provincias como gobernadores.

14. 14. Ambos fueron procesados en la Justicia por “enriquecimiento ilícito”.

15. También los secretarios privados de Menem y, recientemente, CFK fueron sospechados del mismo delito.

16. Ambos privilegiaron con partidas de fondos a la provincia de Buenos Aires, en función de su caudal electoral. Y también a sus respectivos terruños, claro.

17. Roberto Dromi, abogado, especialista en derecho administrativo y principal ideólogo jurídico del desguace del Estado en los noventa. Hoy, asesor kirchnerista en las sombras.

18. Scioli. Scioli. Hadad. Hadad. Y la lista sigue.

19. Otro de la lista con nombre y apellido: Miguel Ángel Pichetto. Fue una de las espadas del menemismo en los noventa. Igual que hoy lo es del kirchnerismo. Hasta el mismo Carlos Menem aparece y desaparece del Senado según los intereses coyunturales del PEN de turno. En fin, más genéricamente: decenas de cuadros políticos peronistas -en un ejemplo del pragmatismo político que lo caracteriza- pasaron, ayer, a formar parte del menemismo, sin importar el salto que daban de la vereda izquierda a la derecha. Lo mismo que ocurrió -¿en sentido opuesto?- con muchos kirchnerperonistas. ¿De Narváez, el próximo salto, de cara al 2011?

20. Carlo S. Menem. N. Carlo Kirchner.

21. Máximo Menem. Máximo Kirchner.

22. Los dos dejaron el poder más ricos que cuando entraron.

23. Los dos estamparon sus firmas para en la privatización del petróleo (YPF) que dio lugar a los “fondos en el exterior de Santa Cruz”. Sin la firma K, Menem no hubiera podido privatizar. Pero, como el Gran Hermano -que cambia la historia según la necesidad política del momento-, Kirchner llegó a decir en marzo de 2007, en el Salón Sur de la Rosada: “Sabemos el genocidio que pasó nuestra industria petrolera, la increíble privatización (...) Si YPF hubiera quedado en manos nuestras estaríamos recaudando (...) entre 20 y 25 y hasta 30.000 millones de dólares por año”.

24. Tanto Menem como Kirchner reclamaron por una distribución federal de los ingresos de la república… cuando fueron gobernadores de La Rioja y Santa Cruz, respectivamente.

25. Corrupción, por aquí, allá y acullá: IBM-Banco Nación, la mafia del oro, la venta de armas, los guardapolvos de Bauzá, la leche podrida de Vico, el Swift-gate, el Yoma-gate y la aduana paralela de Ibrahim Al Ibrahim, en los noventa. Skanska, “devolvé-la-bolsa” Miceli, los gastos de Picolotti, los trenes usados comprados a España y Portugal que no funcionan, ayer nomás.

26. Los negocios de las privatizaciones (o “concesiones”, pues no todo de privatizó), en los noventa: Entel, SEGBA, Obras Sanitarias, Gas del Estado, YPF, los trenes, la red vial, canales, Aerolíneas Argentinas. Los negocios de las estatizaciones, en esta década: LAFSA, ENARSA, AYSA y el Correo Argentino, Aerolíneas Argentinas.

27. Los vices que “traicionaron”: Duhalde a Menem; Cobos a Cristina.

28. El bótox y la carótida de Méndez. El bótox de Cristina y la carótida de Nésto.

29. Como Menem, CFK es una ferviente opositora al aborto legal.

30. El canal público hipermenemista, ayer, con Sofovich y, luego, Mauro Viale y Julio Mahárbiz a la cabeza. Hoy, hiperkirchnerista, con Barone y Diego Gvirtz como emblemas.

31. La muerte de “Junior” ayudó a Carlo con algunos puntitos para la reelección. ¿Llegará el efecto “Gracias, Néstor” hasta el año que viene?

32. Como ayer, los veteranos de la guerra de Malvinas siguen reclamando dignidad.

33. 33. Con Carlo volvió el “deme dos” por la estabilidad y el peso apreciado. Con Nésto, también: por el miedo a la inflación. No está de más volver a recordarlo: el “keynesianismo” kirchnerista fomenta el consumo, y no la producción y el desarrollo industrial y nacional.

34. Salarios miserables congelados por años, en los noventa. Salarios miserables para más de la mitad de la PEA, hoy. Y, el resto, erosionados día a día por la inflación más alta del mundo.

35. Ninguno de estos dos presidentes supo cómo resolver el cada vez más acuciante problema de la inseguridad, que siempre afecta a los sectores de más bajos recursos.

36. Estructura impositiva regresiva, en la que el IVA es el instrumento de recaudación más importante: quienes más tributan son las clases medias y bajas. ¿Menem? ¿Kirchner y Cristina? Los tres.

37. En el 94, el radicalismo -de la mano de Alfonsín- le sirvió en bandeja la reelección a Menem con el “Pacto de Olivos”. En 2007, otro radical -Julio César Cleto Cobos- se sumó a la fórmula “transversal” K para aportar algún que otro puntito y así evitar el temido ballotage y ganar en primera vuelta.

38. Los ex presidentes Menem y Kirchner terminaron -con distintas intenciones- recalando en el Congreso. El primero, en el Senado. El segundo, en Diputados. No obstante, en ambos casos la actividad legislativa -medida en presentación de proyectos y presencias en la cámara- fue casi nula.

39. Alsogaray y la UCEDÉ, mentores ideológicos del menemismo. De las mismas filas proviene el actual ministro de Economía, Amado Boudou, por nombrar uno solo.

40. Varias veces Menem y Kirchner fueron juntos en la misma boleta electoral, en los noventa.

41. Sea por desinterés, o por ineficiencia, los hospitales argentinos están tan desbordados como en los noventa.

42. Menem nunca perdía en los picaditos de Olivos. Kirchner se agenciaba también los mejores jugadores para su equipo.

43. Franco Macri, uno de los principales empresarios lobbystas del menemismo en los noventa. Hoy lo es también del kirchnerismo.

Estos ya los señalé en la anterior tanda, pero valen como cierre momentáneo del presente catálogo:

44. Gobierno conservador, de derecha liberal, uno. Gobierno conservador, de derecha populista, los otros.

45. En síntesis, Menem practicó el neoliberalismo salvaje. Los K, el neoliberalismo con piel de oveja. A los números me remito: como en los noventa, casi un 40% de los argentinos de hoy -descontando los subsidios miserables y clientelares- son pobres o indigentes.

“No soy progre. Soy peronista. El problema es que no lo entienden”, dijo CFK en París, en noviembre de 2003. El peronismo. Ese gran “significante vacío”…

Loo mu chachós pe roniiiiiiistasssssssss…

“Hay que hablar del futuro, no del pasado”, me dijo otro amigo al leer el post anterior con las primeras 45 coincidencias 45. No concuerdo. La historia no está escrita, ni avanza hegelianamente hacia la razón y la libertad. Hay que hablar y revisar el pasado siempre, precisamente para que el futuro no sea el pasado. En ese sentido, la intención de este catálogo, presentado en dos post, es la misma que recorre todo este blog: defender la necesidad de un Estado fuerte y presente para hacer frente a los desequilibrios sociales con un criterio de equidad. Un Estado capaz y capacitado para atender los problemas de una sociedad moderna y compleja como la actual. Hoy, como en los noventa, no lo tenemos.

(*) El problema de la vivienda muestra blanco sobre negro que el Estado sigue ausente, que las burocracias públicas son ineficientes e insuficientes, que hay que redimensionar la materia gris del Estado argentino. La única solución integral al ahora descubierto problema de la vivienda en el AMBA es con un Estado verdaderamente presente para sostener (con plata) políticas continuadas de empleo y de redensificación demográfica.

Click aquí para leer la primera parte del catálogo de coincidencias.

1/12/10

Menem – Kirchner: 45 coincidencias 45 (catálogo I)

Se acentúa, como lo habíamos anticipado, la campaña litúrgico-religiosa de mistificación kirchnerperonista. Se vuelve más necesaria, por tanto, la deconstrucción del mito, del “relato”. Es, en fin, un capítulo más de la “semiosis social” (Verón), de la disputa por la construcción de sentido.

De Carlo Saúl a Nésto Carlo.

Que no son iguales, no lo son. Cierto. Nadie lo duda. Y yo no soy draconiano. Pero no deja de resultar interesante plantear este ejercicio. Las diferencias quedarán para otro post. O para los mismos kirchneristas, que siempre están prestos a marcar su “distancia” con el menemismo y demás dinosaurios. Son, las diferencias, de todos modos, más evidentes. No tanto así las coincidencias.

De Carlo Saúl a Nésto Carlo.

Para muestra basta un botón. Aquí van los primeros 45 botones (empieza a sonar la marchita).

Ustedes pueden agregar o impugnar los que quieran.

1. Ambos políticos saltaron casi por sorpresa a la Presidencia de la Nación. Méndez, ganándole la interna a Cafiero. Y NK apareció cuando a Duhalde ya no le quedaban fichas que jugar.

2. Ambos caudillos controlaban los tres poderes en sus provincias de origen.

3. Ni bien subió, Carlo repatrió los restos de Rosas. Cristina declaró al 20 de noviembre como “Día de la Soberanía Nacional”, en homenaje a… Rosas (por la “gesta” de la Vuelta de Obligado).

4. Carlo y Nésto: liderazgo carismático y conducción implacable del poder.

5. 5. Luego de varios planes SupErman (González) Méndez decretó la paridad cambiaria peso – dólar. En aquel entonces, la convertibilidad era fija: 1-1. Hoy -y desde hace tiempo- también hay convertibilidad cuasi fija: 4-1. Con dólar alto. Como antaño.

6. 6. Para el neoliberalismo menemista, el desempleo (que llegó al 18.4%) tenía una función social: domesticar a los que estaban con los pies adentro. Hoy, esa función social la cumplen dos agentes: el trabajo en negro (40%) y los planes sociales clientelares (que -a no olvidarlo- empezaron con el riojano: los planes Trabajar).

7. Menem también creó un conglomerado de prensa para enfrentar -no en las palabras, pero sí en los hechos- al grupo Clarín: el CEI (Monetta y cía.). El más emblemático del kirchnerismo es el grupo Szpolski.

8. No obstante, de ambos presidentes el Grupo Clarín obtuvo importantísimas concesiones y excepciones.

9. En los noventa nació la CTA y Carlo nunca le reconoció la figura jurídica. Como ahora, pese a que hay un fallo de la Corte Suprema.

10. Como Menem, Kirchner se metió al sindicalismo en el bolsillo con prebendas varias y abultados fondos para las obras sociales. Llamó a Ocaña para limpiar el PAMI de la corrupción barrionuevista pero vino la “mafia de los medicamentos”, que tiene a Hugo con el culo en las manos.

11. La misma matriz política observamos con respecto a la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Méndez la amplió de 5 a 9 y puso ahí la “mayoría automática”. NK entendió que no podría gobernar con ese poder adverso y embistió exitosamente contra esos resabios menemistas. Una Corte honesta, capaz y “para la democracia” es mejor que una Corte opositora. Fue su mayor logro institucional. Hoy no hay Corte adicta. No obstante, como contrapartida, reformó el Consejo de la Magistratura, que nombra y remueve jueces, con poder de veto preponderante del Ejecutivo. Y vació a la Justicia Federal dejando cargos vacantes o jueces subrogantes.

12. Nos habíamos amado tanto: Menem – Oyarbide. Oyarbide – Kirchner.

13. Uso de la SIDE (hoy SI) para espiar a periodistas y opositores. Lo denunció el niño angelical del Opus Dei Gustavo Béliz en el programa de Grondona, en 2004, al mostrar una foto del hombre fuerte de la SIDE, Jaime Stiusso. Y debió, a la postre, renunciar al cargo de ministro de Justicia de Kirchner. Béliz: el mismo que le escribía los discursos a Menem y que luego fue su ministro del Interior hasta renunciar en 1993 cuando dijo que estaba “parado en medio de un nido de víboras”.

14. María Julia, emblema de la corrupción menemista. Jaime, de la kirchnerista.

15. Infinidad de denuncias sobre financiamiento espurio de las campañas presidenciales. De Khadafi a Chávez, los empresarios españoles y la “mafia de los medicamentos”.

16. (In)Justicia para los atentados a la embajada de Israel y la AMIA. ¿Se acuerdan de los tapes que Nésto Carlo dijo que iba a entregar?

17. Festival de licitaciones públicas directas y a dedo, en ambos casos.

18. Un gran problema de los noventa en materia de derechos humanos fue el “gatillo fácil” policial. Igual que hoy. En realidad, no. En esta década ha crecido el promedio de gatillos fácil pese a lo que sostiene el discurso oficial.

19 19. Cavallo “dibujaba” los números de la economía. Nésto, también, a partir de la intervención del INDEC.

20 20. Un principio básico del noventismo neoliberal era “enfriar” la economía, que directamente se congeló con la Convertibilidad. Al principio del gobierno de CFK, se aplicó, indirectamente, el mismo criterio. En efecto, el conflicto con el campo generaba tal incertidumbre que paralizaba la economía y consiguió frenar por un rato la inflación. En ese sentido, 2009 también ayudó, porque fue un año recesivo.

21. “No hay plata” decían Menem y Cavallo cuando se trataba de los jubilados. Igual que hoy. Más allá de estos navideños 500 pesitos por única vez: para el regalo del arbolito a los nietos. En ambos casos eso representa la “negación de la política”, que ya ésta no se practica como “el arte de lo posible” (y de lo legítimo, ejercidos por aquellos que fueron elegidos por la voluntad popular) sino como la administración de la escasez.

22. Nada de impuestos progresivos para el desarrollo y para saldar la deuda social. Menem-Cavallo se financiaban con los organismos de crédito internacionales. Nésto y Kristina, con el ANSES para gastos y subsidios a la clase media urbana, y las reservas del Banco Central para pagar deuda externa sin chistar. Como en los noventa. Que quede claro: financiarse no con ingresos genuinos (al margen de los ya perimidos “superávits gemelos”) sino con deuda es más de lo mismo.

23. Carlos Menem fue el presidente de la vuelta de la democracia que más deuda pública contrajo. Igual que Néstor Kirchner: pues el 50 por ciento de lo que tiene el BCRA son bonos. Es decir: deuda.

24. Carlos Menem fue el presidente de la vuelta de la democracia que más deuda pública pagó. Junto con NK.

25. En los noventa, Menem y Cavallo rebajaron los aportes patronales a su piso más bajo: poco más del 20%. Hoy siguen intocados.

26. En los noventa se practicaba la “teoría del derrame”: que primero llegue la ganancia a los bolsillos de los ricos, y luego caerá al resto de la sociedad. Después de casi una década kirchnerista de crecimiento a tasas chinas, el nivel de equidad social, la brecha entre ricos y pobres, sigue tan desigual como con el menemismo. Sólo se “derraman” miserables gotas.

27. Económicamente, en los noventa se hablaba de la “brasildependencia”. Hoy es Brasil + China.

28. En los noventa se terciarizó la economía (servicios). Hoy se primarizó nuevamente, sin diversificarse. Hoy, como ayer, se carece de un plan de desarrollo agrícolo-ganadero. Bueno. Ya que estamos, amplío: El menemismo creó la ingeniería legal para el monocultivo de soja y la extracción minera y petrolera. Políticas de libre desenfreno y “desiertos verdes” que, como sabemos, profundizó el kirchnerismo. Ni que hablar de un plan de desarrollo industrial. Ninguno de los dos gobiernos, pese a los rimbombantes anuncios, propició políticas crediticas sostenidas a la producción. Es la vigencia -la continuidad- del Estado ausente. El gobierno simplemente “administra” lo que hay, con algunos retoques o reestatizaciones oportunistas.

29. Tanto para Menem como para los Kirchner, el enemigo más odiado es otro “compañero peronista”: Duhalde.

30. Con pragmatismo, el menemismo supo responder discursivamente, y en los hechos (igual que Perón al término de la Segunda Guerra con la aparición del Estado de Bienestar), al cambio de época pos Muro que instauró el neoliberalismo salvaje, la crítica furibunda al Estado, que había que desguazar. Lo mismo hizo el peronismo kirchnerista, pero al revés. En esta década el discurso de época es el de la “vuelta del Estado”. Pero lo que volvió fue el “Estado bobo”, deforme (Ozslak), e ineficiente. Tanto uno como otro se sirvieron del Estado en beneficio propio y de los “amigos” en vez de revitalizarlo en pos del interés general.

31. En los noventa gobernaba el “Pensamiento único”. Hoy, si no estás con el “gobierno progresista” le hacés “el juego a la derecha”. La misma “negación de la política”, de la diversidad, de la diferencia, de la democracia.

32. Como ayer, a los pueblos originarios siguen robándole tierras y reprimiéndolos.

33. En los noventa también el Congreso era una “escribanía”. En la mayoría de los casos los debates son para la tribuna y no –habermasianamente- para mejorar una idea, una herramienta de gobierno, un instrumento de implementación de política.

34. En los noventa, Corach disciplinaba con Aportes del Tesoro Nacional (ATN) a las provincias díscolas, práctica política que no debe ser leída más que como una consecuencia del federalismo viciado y débil que existía. Igual que hoy: el “juego político” se decide desde el centralismo de kaja.

35. Las valijas Samsonite de Amira y la de Antonini Wilson.

36. Delirios faraónicos nunca concretados: la aeroísla de Carlo y el tren bala de Klishtina. Bueno, y Kirchner también tiene el megagasoducto que iba a ir de Venezuela a Buenos Aires. ¿Se acuerdan?

37. Apoyo a (y en) los viejos e inoxidables caciques del Conurbano. Ayer y hoy.

38. La economía nacional, en fin, está tan extranjerizada y concentrada hoy como en los noventa.

39. Con el “monopolio” del fútbol, soportábamos a Marcelo Araujo. Con el “Fútbol para todos”, también.

40. Menem privatizó. Y entregó millonarios subsidios a varias de las empresas beneficiarias de las concesiones para sostener sus ganancias. Igual que hoy lo hace el Estado kirchnerista. Transferencia directa.

41. Incapacidad para generar consensos para impulsar políticas de Estado de desarrollo nacional. Casi la única que existe es el Mercosur como institución, en la que es determinante la presión de los países vecinos.

42. Ayer y hoy, gobiernos con facultades delegadas y “superpoderes” (lo que Guillermo O’Donnell llamó “democracias delegativas”). Cierto es que esto mismo el politólogo argentino Eugenio Kvaternik, en el caso de Menem, lo entiende, desde una perspectiva schmittiana, como positivo al verlo como una clara recuperación del poder de decisión del Ejecutivo. Sin apelar a Carl Schmitt, lo mismo ha sucedido con Kirchner, según el politólogo Isidoro Cheresky.

43. Como Kirchner, Menem también fue “progre”. O “renovador”, en el lenguaje de la época. Y, como Kirchner con Sabbatella, también tuvo sus jóvenes leones para mostrar, como José Luis Manzano, luego ministro del Interior menemista y autor de la frase “robo para la Corona”, según Horacio Verbitsky.

44. Gobierno conservador, de derecha liberal, uno. Gobierno conservador, de derecha populista, los otros.

45. En síntesis, Menem practicó el neoliberalismo salvaje. Los K, el neoliberalismo con piel de oveja. A los números me remito: como en los noventa, casi un 40% de los argentinos de hoy -descontando los subsidios miserables y clientelares- son pobres o indigentes.

“A mi pesar, debo reconocer que son la única alternativa capaz de gobernar la Argentina”, me dice un amigo. Como seguramente lo dicen muchos. Precisamente el mismo discurso derrotista que logró instalar el pensamiento único.

De Carlo Saúl a Nésto Carlo: Alcoyana – Alcoyana.

45 coincidencias 45.

La semana que viene no se pierdan la segunda parte del catálogo con otras nuevas 45 coincidencias. ¿45? Sí, 45. Son unas cuantas, ¿no? Y que los eunucos (del progresismo oficial) bufen”, como diría Arlt.

“Hay que hablar del futuro, no del pasado”, me dice otro amigo (tengo varios, ja!). No concuerdo. La historia no está escrita, ni avanza hegelianamente hacia la razón y la libertad. Hay que hablar y revisar el pasado siempre, precisamente para que el futuro no sea el pasado.

Click aquí para leer la segunda parte del catálogo de coincidencias.

30/11/10

Facebook versus Twitter

La pica Facebook versus Twitter -o habría que decir, mejor, entre “feisbukeros” y “tuiteros”- ya es un clásico. Y despierta las mismas pasiones que un Newell’s – Central. He leído varias comparaciones jocosas entre el “ser” de cada una de estas redes sociales. Creo que una de las más representativas (para los tuiteros) es la que dice que “Facebook es una fiesta de casamiento; Twitter, una despedida de solteros”.

Yo aporté la mía: Facebook es estado (de cosas); Twitter, acontecimiento.

Alguna vez comenté en Facebook que esa red social no tiene la posibilidad del uso subvertido del “hashtag” como lo tiene Twitter. #aburrido

Sería como un "golpe de efecto discursivo". No encontré otra definición mejor aún. Un remate potente, también puede ser. Pero de eso se trata, justamente. De los usos, que siempre son sociales.

Una “amiga de Facebook” comentó ese post mío. Creo que el intercambio fue interesante:

-Si supiera que es un hashtag, te pelearía la afirmación, pero me voy a limitar a decir lo que pienso de twitter, aunque no importe mi opinión. solo por lo que dijiste de que FB ya fue... Primero, FB tiene mas usuarios, por alguna razon, es mas... ameno estar aca, es mas "familiar". aca estan tus amigos reales, o gente q ya no ves pero fueron parte de tu historia, es mas privado, mas personal, menos frio, (y eso que yo solo tengo a 3-4 conocidos aca, pero la gente le da ese uso). Twitter debe ser valioso solo para gente vinculada a la comunicación o similares, como los periodistas, o famosos, los primeros como herramienta para justamente comunicar, y los segundos, solo por el deseo de estar presentes en nuestras vidas..contando cada segundo de sus vidas.. En Fb tenes amigos, aunque solo virtualmente, en twt te "siguen": eso da cuenta de una diferencia importante, no son solo palabras: es el espiritu de esa red social.. Porque en twt el fin no es comunicarse, sino comunicar...(será una red social o solo una herramienta de comunicación??). Como una vez alguien me dijo: en el FB estan tus amigos que hicieron con vos la primaria.. en twt, estan aquellos con los que te hubiese gustado ir a la primeria...eso no es muy real, pero es solo mi opinión..

Yo respondí:

-Hacés bien en moderar el tono asertivo de tus afirmaciones sobre Twitter. Es correcto eso, porque no podés conocerlo sin praxis. De modo que tus afirmaciones al respecto expresan, más bien, tu imaginario sobre el tema. Me parecen más valederas tus opiniones sobre facebook. Las que, curiosamente, contraponiéndolas con Twitter, son interesantes. No dejan de configurar un imaginario, tampoco (lo cual es inevitable). Pero tienen más asidero. Digo... Vos y yo no somos "amigos", como dice FB. Amigos-amigos, yo debo de tener 5, con suerte (uno de los cuales es Carlos, a quien se le "engancharon los dedos" con twitter). Con mis "amigos reales" tengo encuentros en la realidad "real". Y en todo caso luego las reflejo aquí. Lo de la "usabilidad" amigable es un buen punto. Por ahora. Y hablando de usos, recordá que el uso original de FB fue subir fotos propias... Costumbre que cada vez se pierde más. ¿Cuánto hace que no subís una foto tuya? Eso es por los peligros que entraña poner a disposición de cualquiera, o de "amigos", tu vida personal. Curiosamente, en Twitter se encuentran las opiniones más viscerales de una persona. Yo me expreso allí como no lo hago aquí. Creo que ése es un logro paradójico de la obligatoria concisión a que te someten los 140 caracteres. Escribo esto pero no es que quiero ganar un debate ni nada. Casi lo escribo para mí. Algún día, quizá, me ponga a analizar las diferencias evidentes de lenguaje y usos de estas dos redes sociales y arriesgar un por qué. Me tienta mucho. Tienen distintos usos. Yo usé los dos. Y la verdá es que: Twitter me informa (más que los diarios, y ciertamente, mucho antes), me divierte más, me incentiva más a escribir, a leer a otros, a responder, a esperar respuestas, a enviar links, o leer los que otro envía. A comunicarme con unos, y no con otros. Y quizá ése sea uno de los secretos. Al "follower" te lo tenés que ganar. Todo el tiempo. Yo tengo gente en FB que jamás escribió en mi muro. Si esa práctica no se parece a seguir a alguien que no te sigue... Nada más que eso. No te quiero convencer. Cada uno llega a donde tiene que llegar en su debido momento. O no. 1 nunca sabe. ;) Y si hablamos de herramientas (las tecnológicas en este caso, pero cualquiera): siempre son definidas por su "uso", que es "social", y no tienen un valor intrínseco o "en sí". Te cuento: quizá tuitee gran parte de este post. Pues hay una aplicación o "parche" para tuiter en el que podés escribir... no sé... más de 1000 caracteres. Como también, claro, linkear a fotos, a videos, etc.. Todo lo mismo que podés hacer en Facebook. Y sin embargo...

Acto seguido, agregué:

-Quiero aclarar que lo de "tuitear este post" fue un recurso literario. Porque la verdá que esto es intuiteable: no va con Twitter. ¡Es puro Facebook!

Finalmente, no lo tuitié. Fue un post en mi blog que empieza con estas palabras:

La pica Facebook versus Twitter -o habría que decir, mejor, entre “feisbukeros” y “tuiteros”- ya es un clásico…

29/11/10

“Seinfeldnomics”

Curioso y lindo artículo de Sebastián Campanario en Clarín de hoy.

“Seinfeldnomics”: cuando las series de TV invaden el aula

Atención: ya está abierta la inscripción para la Maestría en Economía Insólita 2011, con títulos no oficiales ni reconocidos por ninguna institución que se jacte de tener un mínimo de seriedad. Está dirigido a una matrícula gris, con problemas emocionales y que rehuye los desafíos. Requisitos de admisión: ninguno. O, más bien, uno solo: ser fanático de la serie Seinfeld.

Así están las cosas: la “sitcom” más exitosa de la historia de la televisión estadounidense se convirtió en una fuente insospechada para la enseñanza de economía. Las escenas clásicas del show son utilizadas por los profesores de economía para ilustrar conceptos básicos como “costo de oportunidad”, “fallas de información”, “arbitraje”, etc. El sitio yadayadayadaecon.com propone unas 100 “bolillas” para unas eventuales materias “Seinfeld I”, “ll” y “lll”. A continuación, algunas de las más divertidas:

The baby shower: En este capítulo, Jerry hace un análisis de costo-beneficio sobre la posibilidad de “colgarse del cable”. El dilema está calcado de los esquema imaginados por el Nobel Gary Becker a principios de los 70, cuando creó la “economía del crimen”. Al final, el protagonista de la serie decide entrar en la ilegalidad, cuando se entera de que allí transmitirán un juego de los Mets.

The Bottle Deposit: El cartero Newman, uno de los personajes más divertidos de Seinfeld, planea junto a Kramer, el vecino lunático de Jerry, una estrategia para “arbitrar” botellas de vidrio desde Nueva York, donde se cobra un depósito de 5 centavos de dólar, a Michigan, que tiene un depósito de 10 centavos. Los diálogos de este capítulo pueden utilizarse para explicar conceptos como “arbitraje”, “costos fijos” y “costos variables”.

The calzone: George Constanza compra un calzone en el mostrador, y cuando va a dejar un dólar de propina, el vendedor se da vuelta. Constanza se lamenta porque no obtiene el crédito de agradecimiento. Un caso de altruismo imperfecto, útil en la economía del comportamiento, que toma enseñanzas de la psicología.

The Chinese restaurant: Este capítulo, media hora en la que los cuatro amigos esperan a que les asignen mesa, es un festival de conceptos económicos. Desde los “costos de oportunidad” (Jerry discute cuánto está dispuesto a pagar para sentarse antes) hasta la “eficiencia”: Elaine insiste en que los turnos no deberían asignarse por orden de llegada, sino priorizando a los comensales que tienen más hambre.

The chicken roaster: Kramer sufre una “externalidad negativa”: un nuevo local de pollo rostizado coloca un cartel de neón rojo justo frente a su ventana, y no lo deja dormir. A cambio, negocia que le den pollo gratis.

The soup nazi: La sopa más deliciosa de Nueva York la prepara un cocinero malhumorado, que maltrata a sus clientes. Cuando se niega a venderle a Elaine, esta piensa en alternativas para romper el monopolio de la sopa rica.

Ver la publicación original en Clarín.

Sitio citado en este artículo: http://yadayadayadaecon.com/

26/11/10

Diálogos virtuales: la hegemonía peronista y la izquierda, el bien y el mal (definen x penal)

"El kirchnerismo es hegemónico y corrupto. Y nosotros no tenemos por qué hacernos cargo de eso", dijo alguien poco antes de la muerte de Néstor Kirchner. ¿Quién? ¿Un “zurdo”? ¿Un “radicheta”? Frío, frío. Fue… ¡Mario Das Neves! ¡Son peronistas, hermano! Háganse cargo. ¡Gobiernan el país y el principal distrito hace 20 años! ¿Cómo puede ser que el peronismo transmute tanto y nunca pague costos políticos por sus políticas desastrozas? No dejo de hacerme esa pregunta en cada lugar que puedo. Un amigo de toda la vida me contestó por una red social:

-Sí que paga. Hace 20 años se presentaban todos juntitos con una boleta que tenía la foto de Perón y Evita, y sacaban el 50% de los votos. Ja, los buenos tiempos que le diicen.

Pero no me convenció. Le respondí con algunos datos:

-La “peronista” Cristina sacó, en 2007, el 44% de los votos nacionales. Porcentaje que sube al 51% si le sumás al “peronista” Rodríguez Saá… Y en las legislativas de 2009, entre el “peronista” De Narváez y el “peronista” Kirchner, el peronismo sacó el 66,6% de los votos en la provincia de Buenos Aires. El otro día tiré también en Twitter la frase que encabeza el post, y un seguidor -autoproclamado “Peronista de Perón” (!)- me dijo: “@1nuncasabe Cada uno es responsable de lo q hace, no se puede generalizar, no somos todos iguales”. A lo que le respondí: “Por favor. En el 2001, el desconche lo pagó el radicalismo, no De la Rúa solo... Hacerse cargo, PERONISTAS!”.

Mi amigo insitió, como buen militante:

-Confirmás lo que digo: 51% si van juntos, lo que es imposible desde el 2001 a vos que te gustan tanto este tipo de datos. Fijate: Solá "ganó" en 2003 con el 50% de los votos, una montaña que no significa nada. La "democracia" burguesa que tanto defendés muestra sus límites. ¿Qué pasó con la avalancha De Narváez? UN día de estos te cuento sobre los peronistas que me llaman por teléfono porque no tienen nada… Y te digo más: ¿de ese 51% milagroso (recuerdo al imbatible Méndez), cuál es el voto peronista? ¿Cuántos obreros peronistas hay? ¿Dónde está que no se ve, esa famosa CGT? Eran todos peronistas del mismo partido que ya no existe. Es la interpretación amigo mìo, vos mismo le ponés comillas a la palabreja. Es el fin de las idiologías ¿vio?

Yo volví a los números:

-Epa. ¿50% en 2003?? Ya no es hace "20 años", entonces. Es hace siete. Mirá, hace tiempo que tengo otra concepción de la palabra "ideología", que no voy a discutir acá. Pero sí te puedo hablar del "registro de lo real" lacaniano: y es así, justamente ...así como vos lo decís: "dónde está que no se ve". Por eso no discuto ideología (en el sentido clásico). Hablo de números, de votaciones. Números que vos mismo citás y con los cuales me das la razón. Hay que reconocer que, hasta ayer (mañana no sé, no hago futurología), esos que se dicen peronistas, esos que llevan la foto del Yeneral y cantan la marchita (y también los que no), tienen un piso (histórico) de votos muy alto, a tal punto los principales postulantes a la contienda electoral para 2011 en la provincia son dos peronistas (Scioli y el Colorado)...

En fin, mi amigo volvió a girar en círculos tautológicos, casi clausurando el debate:

-Justamente, pura ideología. Como si la "contienda electoral" resolviera algo. Qué pena que siempre ganen los malos. ¿Por qué será?

Yo tampoco tenía ganas de seguir y respondí:

-El problema está en que la izquierda iluminada cree que es "el bien". ¿Ideología, dijiste? ¡Cuak!

24/11/10

Periodismo “tramposo”: Revista Barcelona, o el arte de surfearla con humor

Transcribo los post que hicieron hace un tiempo en el muro de un amigo (liberal, él y sus comentaristas) luego de que éste publicara la última tapa de Barcelona de setiembre pasado, referida al caso Fibertel y a la muerte de varios tobas por desnutrición (*).

En primer término, quisiera dejar en claro que Barcelona me parece un gran producto periodístico, a la altura de la extinta revista HumoR. Ambos constituyen, para mí, altos ejemplos de "periodismo tramposo", según la conceptualización que hice en este post.

Sobre lo que sigue, no acoto nada, sólo comparto lo que leí. Vo vé.

PD: la casa no se hace cargo de las faltas ortográficas.

Amigo: Me da verguenza y bronca lo ultraoficialista que se volvío Barcelona!!!!!

Fulano: Igualmente siempre fué una revista progrezurda. A veces escribían cosas contra Kirchner porque algo tenían que poner, pero que siempre fué izquierdista no te quepa la menor duda.

Mengano: Le estan pegando a los 2 lados. Si bien es zurda, ahi les estan pegando tambien a los K. O acaso es pura casualidad los tobas desnutridos? Es bien de punto de vista zurdo darle prioridad siempre a la gente, pero en este caso, y en otros, coincido con lo q plantea Barcelona: El gobierno se ocupa mucho mas de una empresa de internet, q de los desnutridos q existen en el pais.
Hasta para los zurdos los K no tienen sentido... solo para quienes tienen negocios con ellos.

Amigo: Mengano, te faltan dos datos.....la gente de la Barcelona tiene un programa en Radio Nacional y uno de sus "creativos" a menudo sale en 6,7,8.... Léase, están cooptadísimos!

Mengano: Lo se... pero sigue siendo una critica para ellos. Mira la pagina de Barcelona. A la derecha, hay un cartel q dice: "Sabia usted... que con lo que el Estado Nacional gasta mensualmente en producir Radio Barcelona se podría cubrir el presupuesto de gasas que utiliza en un día un hospital publico? La manera mas ridícula de despilfarrar los fondos públicos". Si bien es cierto q ellos tienen una radio... es no solo gracioso, sino ademas interesante este planteo. El punto en si es que ellos mismos son conscientes de la mala administración de los fondos públicos. No por esto deja de ser gracioso, y seguramente este presupuesto es bajísimo. Pero la comparación es por demás llamativa. Cuantos podrían comer con esto por día? No es mucho... pero es algo.

(*) Cuestión acuciante si las hay, la de los tobas. Actualizada ayer nomás tras el violento desalojo de la ruta nacional 86, en la localidad formoseña de Colonia La Primavera, ubicada a 170 kilómetros al norte de la capital provincial, por el que murió un miembro de la comunidad Qom (toba) y un policía.

23/11/10

Deconstruyendo falacias (neo)liberales: el “mercado perfecto”

Para que exista la libertad de mercado son necesarias ciertas condiciones, que se deben dar todas juntas y al mismo tiempo. Caso contrario, lo que tenemos es un mercado imperfecto. Es decir, no hay libertades de mercado en los términos idealmente planteados por la teoría liberal. Obsérvese que no sólo el Estado es importante, aspecto sobre el que siempre machaca el liberalismo, olvidando las cuestiones centrales del tiempo y la disponibilidad de la información.


CONDICIONES PARA UN MERCADO PERFECTO:

1. Los vendedores y compradores deben ser muy numerosos y con el mismo tamaño económico,

2. Las mercancías/servicios intercambiados son iguales y satisfacen por igual a los consumidores. Los vendedores y los consumidores están perfectamente informados sobre los precios de todas las operaciones (precios transparentes),

3. Todos los vendedores y los consumidores venden y compran al contado, porque si hay diferencia en las condiciones de interés mejora la competencia de unos,

4. Los vendedores y los compradores deciden la operación y ésta se paga simultáneamente. No existen regulaciones estatales que puedan alterar los precios,

5. Los sistemas de comercialización y distribución deben ser iguales (por ejemplo: publicidad igual; hipermercados, etc.),

6. No hay barreras para ingresar a los mercados.

Esto nos da una idea de los modelos de mercado, y de la sideral distancia que hay entre la teoría y la realidad, pues para creer en esto es necesario una gran dosis de fe; bien que, por cierto, se puede instalar la idea en el sentido común con los “discursos de verdad”.

Atenti. Porque este discurso, el del noventismo neoliberal, está agazapado, a la vuelta de la esquina. Y en un país de tanta tradición antiestatalista como Argentina, siempre vuelve. Y no le cuesta encontrar adherentes.

Así nos va.

22/11/10

Felisberto Hernández, el recordador


En el día de la música, otra nota vieja de un servidor en clave de pseudo crítica literaria -siempre poco exhaustiva y muy antojadiza- sobre un escritor bien musical: Felisberto Hernández.

AGARRAR EL TIEMPO POR LA COLA

El escritor y pianista uruguayo Felisberto Hernández (1902-1964) escribió sus relatos como si se tratara de música. Tal vez por eso dijo alguna vez que sus cuentos fueron escritos “para ser contados en voz alta”.

En sus primeros cuentos, enteramente autobiográficos, sus palabras funcionan como notas musicales. En ocasiones dirige la orquesta que ejecuta la partitura de sus recuerdos. Es decir, interpreta cabalmente lo escrito en ella -lo vivido en su Montevideo natal-; a veces se permite improvisar: reflexionar sobre los recuerdos, adornarlos, modificarlos con el fin de embellecerlos. Pero no para los ojos de los demás, sino para sí mismo: como sucede con las melodías, es un fortuito accidente que el oyente goce con esas notas, incluso puede gozar dándole un sentido diferente que el concedido por el autor.

De igual modo que el seductor de Kierkegaard, Felisberto goza con recordar el pasado, esto es, con traerlo al presente. A tal punto que, en el sumun, el esteta confunde el pasado con la realidad del presente, como ocurre en El caballo perdido.

Hay elementos que, por la fuerza de su inercia, emergen y persisten en los relatos de Felisberto. Y no es necesario conocer su biografía para saber que no sólo se narra a sí mismo, sino que también se busca en recuerdos cuyos protagonistas fueron objetos, él u otras personas, pero siempre su propia vida.

Ciertos pasajes de sus dos relatos largos (Por los tiempos de Clemente Colling -1942- y El caballo perdido -1943) nos permiten colegir que Felisberto era un escrutador de espíritus, que iba tras “los rastros de sus secretos”; buscaba descubrir engaños, ejercitando un ingenuo y pueril instinto de conservación mezclado con una obsesiva e incontenible curiosidad. Intentaba desentrañar misterios que él mismo creaba en torno de las cosas.

Mas en medio de su actividad detectivesca descubre con pavor que ya no es el mismo, y que los misterios que forman parte de sus recuerdos ya no le pertenecen o que, más desesperante aún, le pertenecen pero no puede verlos, no puede sentirlos. Aquel enigmático caballo perdido se vuelve insulso. Ha perdido la inocencia, y con ella se fueron los misterios de los recuerdos.

El personaje-actor de los recuerdos se transforma en su propio lector. Pierde así el valor más alto que persigue: el placer estético de recordar placeres pasados, de “agarrar el tiempo por la cola”, diría Antoine Roquentin.

Internet, los nuevos medios y la "McDonalización del periodismo"

Vivimos en la era de Internet. Nada más cierto. Pero a esta escueta afirmación se le agregan a continuación una inmensidad de definiciones apologéticas que no siempre se condicen con la realidad. O, por lo menos, no automáticamente. ¿Circula la información en la Red con total libertad? ¿Tienen la misma presencia allí los países desarrollados y los que no lo son; Norte y Sur? ¿O los poderosos y los débiles? ¿Rompe Internet con el esquema de desigualdad comunicativa mundial (Primer/Tercer Mundo) que denunciaba el Informe McBride, muy famoso en los ochenta? ¿Hay, además, mayor interacción entre periodistas y ciudadanos? ¿Conserva alguna fuerza eso que estuvo de moda algunos años con la irrupción participativa del hombre de a pie en los medios, eso que se dio en llamar el “nuevo periodismo ciudadano”?

Más allá del innegable hecho potencial de permitir que millones de receptores se conviertan en emisores, algunos ejemplos muestran la complejidad que plantea este nuevo escenario de multiplicación de las voces en el ciberespacio.

Aún dejando de lado las limitaciones básicas como el acceso, que ya plantea un gran problema de desigualdad, la gran pregunta es: ¿qué sucede con los nuevos medios y los contenidos informativos? Hace tan solo unos años que estalló el fenómeno de la “blogósfera”. Cualquiera puede tener un blog. Pero esto no es un sinónimo inmediato de diversificación de voces en un debate. De hecho, como señala Cass Sunstein en su libro República.com, uno de los “defectos” que con mayor frecuencia le atribuyen a los blogs los propios bloggers es el de ser “endogámicos” y autorreferenciales. Por ello Sunstein habla de la imposibilidad de generar consensos desde allí.

Con todo, el español Juan Varela escribió hace tiempo ya que “(l)os blogueros se han erigido en vigilantes del periodismo y los medios”. Los contenidos publicados en un blog pueden llegar a alcanzar alguna importancia mediática, dice. Varela se entusiasma hablando del “Periodismo 3.0”, un “periodismo participativo o ciudadano”, definido por la socialización digital de la información periodística. Sin embargo, lo cierto es que la mayoría de las veces este tipo de información sólo se vuelve relevante para la opinión pública mundial y para sus líderes políticos cuando ganan la atención de los massmedia.

En un estudio titulado muy gancheramente “McDonalización del Periodismo y dependencia de las fuentes en los medios digitales”, los investigadores Guillermo López, Manuel de la Fuente y Francisco Álvarez hacen un seguimiento de tres noticias a través de Internet. Y observaron que, en efecto, las tecnologías digitales multiplican el número de publicaciones. Pero, en cambio, y en línea con Sunstein, los temas no consiguen diversificarse. Para los autores, además, los nuevos medios tienden “a acomodarse en una mera asunción, e incluso reproducción, de las informaciones emanadas desde las agencias y fuentes institucionales”. No sé si comparto una visión tan negativa, pero resulta interesante pensarlo.

Los investigadores hablan de una “McDonalización del periodismo”, pues observan que las pautas de funcionamiento de esta empresa de hamburguesas (eficacia, cantidad y velocidad como sinónimos de calidad, ofrecimiento de productos previsibles, y control) “se corresponden casi exactamente con unos criterios de generación de informaciones en los que prima la velocidad de transmisión de datos sobre su valor cualitativo, donde se confunde la buena información con su abundancia, y donde la estandarización del producto (del producto informativo, en este caso) depende cada vez en mayor medida de la fuente de las informaciones, es decir, de las agencias”.

Tampoco los distintos países aparecen en Internet en igualdad de condiciones. Ethan Zuckerman, de la Universidad de Harvard, ha observado hace tiempo, mediante programas de rastreo informático, que tanto las cabeceras ya conocidas como los nuevos medios prestan aún mayor atención a los países de mayor PBI y, concretamente, omiten toda referencia a los estados africanos.

Africaonline, para citar un ejemplo, el portal que hace unos años ofrecía noticias locales y vínculos de enorme interés con medios de comunicación africanos, ya ha desaparecido como tal. Las cifras del servicio Newsmap, que refleja cada día en un mapa las zonas del planeta según las noticias publicadas en Google, son también contundentes: los países protagonistas de la actualidad continúan siendo los mismos que fuera de la Red.

De modo que festejar la aparición de un “nuevo periodismo participativo” suena un poco naif. Así como concluir categóricamente que Internet democratizó las comunicaciones y las relaciones tanto entre países como entre personas, sería tan imprudente como decir que no lo hace, pues hay tantas pruebas a favor como en contra de ello.

En estos tiempos de vértigo informativo, y de “periodismo pragmático”, creo que se trata de ir aprendiendo a separar la paja del trigo. Pues ciertamente conviven, en el escenario digital, una multitud de formas comunicativas ajenas a los flujos de producción de las grandes empresas periodísticas tradicionales.

La pregunta entonces es, como concluyen López, De la Fuente y Álvarez, “en qué medida estos nuevos medios, enormemente dispersos y por lo general poco visibles para el gran público, pueden constituirse en alternativa viable de los medios de comunicación ‘tradicionales’”. O cómo aprovechar la oportunidad para generar voces alternativas y escapar, en palabras de Chomsky, de la “manufactura del consenso democrático” de los grandes medios.

Se trata, por tanto, de no descuidar los horizontes que se abren de la mano de Internet y de la sociedad del conocimiento, sin por ello caer en las lecturas ingenuas o apologéticas propias de todo nuevo contexto tecnológico.